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El bronceado no es salud sino una manifestación de daño celular

El sol es particularmente peligroso entre las 10 y las 16, aunque en cualquier horario se recomienda utilizar bloqueadores. Las camas solares también han demostrado aumentar el riesgo de cáncer. 

El color que obtiene la piel al estar expuesta al sol en realidad es la formación de melanina, que es un pigmento depositado arriba de las células de la piel para proteger al ADN de sufrir más daño.

Se acerca diciembre y la temporada de piletas y playa. Pero los profesionales dermatológicos insisten, como todos los años en este periodo, en que el bronceado no es salud.  


De hecho, el color que toma el cuerpo se debe a que células llamadas melanocitos se oscurecen y engrosan la piel en defensa de los rayos del sol. De esta forma, se crea más melanina con el simple fin de proteger al organismo de los perjuicios de futuras exposiciones solares.  


Uno de los mitos más comunes al respecto, es que hay ciertos horarios que son beneficiosos y otros que no.  


Sin embargo, es importante aclarar que la radiación solar está compuesta por dos tipos de rayos que pueden afectar nuestra piel. Por un lado, los UVA, igualmente intensos todo el día y todo el año.  


Del otro lado están los UVB, que son más potentes entre las 10 y las 16 horas, según explica Laboratorios Vichy.  


Los daños a la piel son originados en cualquiera de los dos. Los primeros causan fotoenvejecimiento, tono irregular en la piel, arrugas, alergias y cáncer. Los segundos pueden producir quemaduras solares y también cáncer. 

 
 

Camas solares 

En un documento de consenso de la Sociedad Argentina de Dermatología sobre las camas solares dice que "existe amplia evidencia de que las radiaciones ultravioletas inducen carcinogénesis en melanocitos y queratinocitos actuando en todos los puntos de este proceso (iniciación y promoción)". 


La organización sustenta su posición al demostrar las conclusiones de un meta-análisis conducido por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer. Allí se demostró una sólida asociación entre el uso camas solares y carcinoma espinocelular (hasta un 102%). 


Asimismo, evidenciaron que la exposición a camas solares durante la adolescencia y juventud aumenta el riesgo de padecer melanoma maligno hasta en un 75%. 

 

Otras alternativas más saludables son los autobronceantes dermatológicamente testeados o los bronceados llamados "sol pleno". 

 

 

Consecuencias 

El cáncer de piel es la forma de cáncer más frecuente y en los últimos años es el que más ha aumentado su prevalencia en todo el mundo. “Si bien es más frecuente después de los 50 años, actualmente se detecta en personas cada vez más jóvenes”, de acuerdo a información del Hospital Alemán.

  

Adicionalmente, la institución sanitaria explica que no es cierto el mito que sostiene que, tomar sol un rato al día todos los días desde septiembre es mejor que llegar al verano y quemarse en pocos días.  


De hecho, “tomar un rato de sol todos los días desde septiembre hasta marzo, aumenta la incidencia de carcinoma basocelular y de carcinoma espinocelular”, aseguran. 

 
Ante el problema creciente, los dermatólogos enseñan una nemotecnia (ABCDE) para observar los lunares y saber cuándo consultar: 

> ASIMETRÍA en alguno de sus ejes.

> BORDES irregulares. 

> COLOR variado, no uniforme. 

> DIÁMETRO mayor de 6 mm. 

> EVOLUCIÓN, si algún lunar cambia. 

 

Recomendaciones generales 

De acuerdo a la guía detallada por la ANMAT los consejos son:  


# Permanecer en la sombra 

# Cubrir la cabeza con un sombrero 

# Usar anteojos para sol 

# Proteger el cuerpo con ropa liviana 

# Evitar los métodos artificiales para broncear la piel 

# Examinar la piel regularmente en busca de señales de cáncer de la piel 

# Usar protector solar aplicándolo 30 minutos antes de exponerse (sin olvidar las partes sensibles como partes calvas de la cabeza, orejas, cuello, nariz, empeines de los pies y manos). Y reaplicar cada 2 horas.