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Sidney, veterana de la conspiranoia asesora a Trump para robar a Biden su triunfo legítimo

Muy grave lo que sucede en USA porque es evidente que, aunque fue derrotado sin lugar a dudas, Donald Trump ha decidido instalar la duda sobre el triunfo de quien lo venció. Para satisfacer su enorme y aparatoso ego, Trump envía a la sociedad estadounidense a una peligrosa incursión por tierras conspiranoicas en la que puede quedar atrapada. Trump utiliza para eso a gente peligrosa como Sidney Powell, la versión femenina de Steve Bannon. El objetivo es que el ciudadano blanco de clase baja o clase media sospeche que hubo un robo electoral, que no entiende pero que sucedió y por ese motivo Joe Biden es un Presidente de facto o de mentira. La democracia en peligro.

Sidney Katherine Powell es una abogada que se desempeñó como Fiscal Federal Auxiliar durante 10 años antes de establecer su propio estudio jurídico en Dallas, Texas, especializado en apelaciones federales, incluso ante la Corte Suprema. Con frecuencia se la describe como una teórica de la conspiración. Ahora está en el equipo de Donald Trump para desacreditar el resultado electoral en USA.

Sidney Powell integra el equipo legal de la campaña de Donald Trump que busca convertir la legítima victoria de Joe Biden en un aquelarre ilegítimo. Esta es la misión de Powell, un veterano de las teorías conspirativas. 

En una salvaje conferencia de prensa el jueves 19/11, ella denunció un vasto complot que involucra al gobierno venezolano de Nicolás Maduro y al financiero George Soros para robarle la elección a Trump.

El menú completo de QAnon, la organización goebbeliana a la que pertenece Powell y con la que termina simpatizando Trump, con tal de no asumir que perdió.

Powell ha rechazado las solicitudes de pruebas para respaldar sus afirmaciones. Es lo que siempre hace QAnon con sus disparates.

Pero cuidado: los delirios tienen simpatizantes. Muchas personas creen en esas elucubraciones. Por lo tanto, hay gente dispuesta a aceptar que a Trump le robaron un comicio cuando es Trump quien está robando a Biden un triunfo legítimo.

Mientras representaba a Michael Flynn, ex director de seguridad nacional de Trump, Sidney alegó, sin fundamento, que estaba siendo perseguido por una red del "Estado profundo": ¡¿...?!

Flynn cayó en la investigación sobre conexiones con Rusia que hizo el ex jefe del FBI, Robert Mueller. Flynn había mentido.

Estado profundo

Sidney Powell instaló el "Estado profundo" como un enemigo visible y concreto, una mentira absoluto que el 'trumpismo' consideró que era verosímil.


"El Estado profundo tiene que parar con su mierda", dijo Roger Stone, asesor político de Trump, a la revista The New Yorker. Stone se encuentra ahora en prisión domiciliaria.

"El Estado profundo nunca duerme. Siempre está haciendo algo. Hacer algo, es decir, socavar a la Administración Trump", se leyó en Breitbart News, un sitio web de derecha que dirigió Stephen Bannon.

Antes de representar a Flynn, Sidney había expresado su apoyo a QAnon, el movimiento que afirma que una camarilla satánica de políticos demócratas y estrellas de Hollywood practican la pedofilia mientras manipulan en secreto los acontecimientos mundiales: ¿El Estado profundo?

Flynn es un héroe de QAnon y Powell también ha compartido durante mucho tiempo los lemas de QAnon en las redes sociales. 

Powell instaló, desde Fox News, que la investigación de Mueller era un complot del "Estado profundo" para derrocar a Trump y no la verificación de que se utilizaron nexos con Rusia en los comicios 2016. 

Alex Kaplan, investigadora en Desinformación de la organización sin fines de lucro Media Matters, señaló que en noviembre de 2019, un año antes de su aparición en la conferencia de prensa de la campaña de Trump, Powell fue estrella en YouTube, en un canal de QAnon. 

Flynn se había declarado culpable de mentir a los funcionarios federales. 

Mueller recomendó que no fuese a prisión en reconocimiento a su cooperación con los investigadores. 

Su caso fue abandonado por el Departamento de Justicia, entre acusaciones de 'amiguismo' contra el procurador general Bill Barr.

Aquel manual que desplegó Powell a favor de Flynn parece que ha reciclado ahora a favor de Trump.

Powell ha afirmado que las urnas electrónicas que se utilizan en USA, provistos por una empresa llamada Dominion / Smarmatic, fueron diseñadas para manipular las elecciones en América Latina, afirmación refutada por el sitio de verificación de hechos PolitiFact. 

De pronto ocurrió un diálogo increíble:

Alguien dijo: “Hablando de que nuestro voto se lleva a cabo y se procesa, tabulado en el extranjero, hay informes de que había una pieza de hardware, posiblemente un servidor ubicado en Alemania. ¿Es eso cierto y está relacionado con esto?".

"Eso es cierto", respondió Powell. "De alguna manera está relacionado con esto, pero no sé si los buenos lo consiguieron o los malos".

"¿Entonces no sabemos quién lo recogió?", preguntó el interrogador.

Powell negó con la cabeza.

Político

Para la portada del viernes 20/11, el medio Politico pidió a 35 observadores políticos y culturales inteligentes que respondieran a: ¿Qué nos enseñaron los años de Trump sobre nosotros y el país que fue elegido para dirigir?

La respuesta de Francis Fukuyama, investigador principal del Instituto Freeman Spogli de Estudios Internacionales de la Universidad de Stanford y director Mosbacher de su Centro sobre Democracia, Desarrollo y Estado de Derecho:

“Lo más desconcertante de la era Trump es que todavía no entendemos realmente por qué más de 70 millones de estadounidenses votaron por Donald Trump, y por qué sigue habiendo un núcleo más pequeño de seguidores fanáticos que creerán todo lo que él diga, más recientemente, que ganó las elecciones, pero que se lo están robando por fraude electoral.

“En los últimos años, se han presentado una legión de explicaciones para el fenómeno Trump: que es una reacción violenta contra las desigualdades creadas por la globalización, que representa el miedo de los votantes blancos por temor a una pérdida de poder y prestigio, es decir ha sido generado por empresas de redes sociales, que refleja una enorme división social entre las personas que viven en las grandes ciudades y las que viven en comunidades más pequeñas, que se basa en el nivel de educación, etc.

“Todos estos factores son probablemente ciertos hasta cierto punto, pero ninguno de ellos explica adecuadamente el miedo y el odio evidentes en la derecha en Estados Unidos hoy. Hay un cambio cualitativo en la naturaleza del partidismo que las explicaciones convencionales no logran captar, lo que se refleja en los datos de las encuestas que muestran que la mayoría de los votantes republicanos creen en alguna versión de las teorías de QAnon sobre los demócratas que beben sangre de niños. Tampoco he visto una buena explicación de por qué tantos conservadores pueden ver un recipiente tan imperfecto como Trump como el objeto de una adoración similar a un culto, o temer a los demócratas como la encarnación de Satanás.

"Al final del mandato de Trump, lo que he aprendido es que realmente no entiendo bien a Estados Unidos".