10 + leídas del dia


icon

Menos trapos con lavandina y más ventanas abiertas

Un artículo del New York Times causó revuelo al publicar nuevamente evidencia acerca de las formas de contagio de COVID-19. Una vez más, se demostró que la trasmisión se da principalmente por partículas en el aire y no por contacto con superficies.

"Se está desperdiciando mucho tiempo, energía y dinero en la desinfección de superficies y, lo que es más importante, en desviar la atención y los recursos para evitar la transmisión aérea", dijo al NYT el doctor Kevin Fennelly, especialista en infecciones respiratorias de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Desde el inicio de la pandemia se han destinado millones de pesos y recursos humanos a la desinfección de superficies, ya sea de camiones en las fronteras o de los carros del supermercado. 


No obstante, hace meses diversas organizaciones y especialistas se manifiestan en contra de tales acciones y remarcan que la principal forma de contagio es por partículas en el aire. 

Según un polémico artículo del NYT la limpieza de superficies "le da a la gente común una falsa sensación de seguridad sobre el coronavirus".

Primero fue la prestigiosa revista científica The Lancet y luego la Organización Mundial de la Salud las que reconocieron que lugares mal ventilados pueden volverse focos de infección.

Tiempo después los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos adhirieron y advirtieron que es la transmisión por gotitas infecciosas el modo principal de propagación.

Aunque para el momento en que las autoridades comunicaron esta información "la paranoia de tocar cualquier cosa, desde pasamanos hasta bolsas de la compra, había despegado. Y el instinto de fregar superficies como precaución [...] ya estaba profundamente arraigado" (NYT).