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La OMS le dijo adiós al remdesivir, aunque EEUU lo aprobó hace solo un mes

El fármaco ha recibido atención en todo el mundo como un tratamiento potencialmente eficaz para el coronavirus grave y se utiliza cada vez más para tratar pacientes hospitalizados. Pero función siendo incierta.

Entre el conjunto de medicamentos que se probaron para aliviar los síntomas o prevenir el coronavirus, también se indagaron los efectos del remdesivir. Una de las productoras del fármaco antiviral, la farmacéutica estadounidense Gilead, había asegurado en julio que los primeros resultados de sus ensayos mostraban que podía reducir el tiempo de recuperación de los pacientes contagiados. La FDA de Estados Unidos lo aprobó plenamente el mes pasado.

No hay evidencia de que el remdesivir mejore la supervivencia, dice la Organización Mundial de la Salud.

El medicamento antiviral no se sugiere para pacientes ingresados ​​en el hospital con COVID-19, independientemente de la gravedad de su enfermedad, porque no hay evidencia de que mejore su cuadro ni la necesidad de ventilación, según el panel de expertos internacionales.

La recomendación es parte de una guía de la organización acerca del manejo de la pandemia para ayudar a los médicos a tomar mejores decisiones con sus pacientes.

El remdesivir ha recibido atención en todo el mundo como un tratamiento potencialmente eficaz para el coronavirus grave y se utiliza cada vez más para tratar pacientes en el hospital. Pero su papel en la práctica clínica sigue siendo incierto.

La reciente recomendación de la OMS se basa en una nueva revisión de evidencia que compara los efectos de varios tratamientos farmacológicos parla infección pandémica. Incluye datos de cuatro ensayos internacionales en los que participaron más de 7 mil personas.

¿La conclusión? El remdesivir no tiene un efecto significativo sobre la mortalidad o sobre otros indicadores importantes. El nivel de certeza de la evidencia es muy baja.

Sin embargo, hace un mes la FDA de Estados Unidos lo autorizó y convirtió en el primer y único tratamiento disponible para la enfermedad. De hecho fue administrado a Donald Trump cuando contrajo el virus, dado que tenía autorización de emergencia desde mayo.