icon

AstraZeneca y Oxford muestra su vacuna óptima para adultos mayores

La fase 2 de pruebas clínicas de la vacuna contra la covid-19 desarrollada por la universidad inglesa de Oxford demuestra que es segura en personas mayores sanas y provoca una respuesta inmune, informa la revista médica The Lancet. En colaboración con la farmacéutica AstraZeneca y otros organismos, los investigadores probaron el preparado, llamado ChAdOx1 nCoV-19, en un experimento con 560 adultos sanos, entre ellos 240 de más de 70 años, con el objetivo de observar su impacto en el sistema inmune y posibles efectos secundarios.

Según The Lancet, la Fase 2 permite concluir que el antídoto provoca “pocos efectos secundarios” e “induce una respuesta inmune en ambas partes del sistema inmune en todos los grupos de edad tanto con una dosis baja como estándar”. De acuerdo con el estudio, la vacuna británica genera una respuesta de las células T (capaces de encontrar y atacar células infectadas por el virus) a los catorce días de la primera dosis, y una respuesta de anticuerpos a los 28 días de la dosis de refuerzo (que atacarían al virus cuando circulase por la sangre o sistema linfático).

Hoy (19/11) se publican en la prestigiosa revista «The Lancet» los datos en fase 2 de la vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca. Son muy esperanzadores: la vacuna es segura y provoca una respuesta inmunitaria en personas mayores sanas. Precisamente es este grupo el que tiene un riesgo desproporcionado de desarrollar una enfermedad grave por Covid-19, por lo que es esencial que cualquier vacuna sea eficaz en este colectivo.

El estudio, llevado a cabo de 560 adultos sanos, incluidos 240 personas de 70 años, muestra que la vacuna se tolera mejor en las personas mayores en comparación con los adultos más jóvenes y produce una respuesta inmunitaria similar en ambos grupos etarios.

Genera una respuesta de las células T, capaces de encontrar y atacar células infectadas por el virus, a los catorce días de la primera dosis, y una respuesta de anticuerpos a los 28 días de la dosis de refuerzo

Los “prometedores resultados preliminares” indican que esta vacuna contra el virus SARS-CoV-2 ofrece “similares resultados de seguridad e inmunogenicidad en los adultos sanos de más edad que en aquellos de entre 18 y 55 años”.

Efectos secundarios leves

Los autores apuntan que la Fase 3 de las pruebas clínicas, que está en marcha, debe confirmar estos resultados y determinar “hasta qué punto la vacuna es efectiva para proteger de la infección por SARS-CoV-2” en un grupo más amplio y heterogéneo de personas, que incluya gente de edad avanzada con patologías previas.

En el estudio difundido este jueves, que no mide la eficacia de la vacuna para proteger del virus, 560 adultos (160 de entre 18 y 55 años; 160 de 56 a 59 años y 240 de más de 70) con buena salud recibieron bien la vacuna de Oxford bien un antídoto de control.

Los voluntarios de más de 55 años fueron divididos en dos grupos y recibieron una sola dosis de la vacuna o dos en un periodo de 28 días. Todos fueron observados desde el principio para detectar efectos adversos así como la respuesta inmune.

Los autores señalan que los efectos secundarios de la ChAdOx1 nCoV-19 fueron “leves” (como dolor por la inyección, fatiga, dolor de cabeza, fiebre o dolor muscular) si bien más comunes que con la vacuna de control. Se detectaron trece casos de gravedad en los seis meses desde la primera dosis pero que no se consideran relacionados con las vacunas.

Adultos mayores

Los investigadores explican que los efectos secundarios fueron incluso menos comunes en los adultos mayores que en los más jóvenes, y la respuesta inmune fue “similar” en todos los grupos de edad tras la dosis de refuerzo.

El autor principal del estudio, Andrew Pollard, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), asegura que, «en ocasiones, las respuestas inmunitarias a las vacunas son peores en los mayores porque el sistema inmunológico se deteriora gradualmente con la edad, lo que también los hace más susceptibles a las infecciones». Por eso, insiste, «es crucial que las vacunas Covid-19 se prueben en este grupo que también es prioritario para la inmunización».

En este sentido, Maheshi Ramasamy, de la Universidad de Oxford, apunta que las sólidas respuestas de anticuerpos y células T observadas en las personas mayores en el estudio son alentadoras. «Las poblaciones con mayor riesgo de enfermedad grave por Covid-19 incluyen a personas con patologías previas y a los mayores. Esperamos que esto signifique que nuestra vacuna ayudará a proteger a algunas de las personas más vulnerables de la sociedad, aunque se necesitarán más investigaciones antes de estar seguros».

La eficacia

El nuevo estudio es el quinto ensayo clínico publicado de una vacuna contra el SARS-CoV-2 probado en una población de personas mayores. Es cierto que otras vacunas Covid-19 generan respuestas inmunitarias en este grupo, es difícil comparar los resultados entre diferentes investigaciones.

Por ejemplo, un estudio con la vacuna de ARNm de Moderna mostró respuestas inmunes similares en jóvenes y ancianos, mientras que otros ensayos, realizados con la vacuna CanSino de dosis única de Pfizer / BioNTech, y la de SinoPharmm apuntan respuestas más bajas en personas mayores.

La vacuna indujo anticuerpos contra la proteína de punta del coronavirus 28 días después de una primera dosis baja o estándar en todos los grupos de edad. Después de la vacuna de refuerzo, el nivel de anticuerpos aumentó a los 56 días del inicio del experimento, y lo mismo sucedió con los anticuerpos neutralizadores 42 días después.

Por su parte, la respuesta de las células T contra la proteína de punta del coronavirus culminó catorce días después de la primera inoculación, al margen de la edad o la dosis.

OMS

La investigadora Sarah Gilbert afirma que este estudio “responde a algunas de las cuestiones” planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la necesidad de que las vacunas contra la covid protejan a las personas adultas de más edad.

La OMS ha esbozado una serie de criterios para las vacunas Covid-19: deben dirigirse a los grupos de mayor riesgo, como las personas mayores, además de ser seguras y eficaces en la prevención de enfermedades y/o transmisión, y brindar al menos 6 meses de protección a las personas expuestas con frecuencia al virus, como los trabajadores de la salud.

«Nuestro estudio –argumenta profesora Sarah Gilbert– responde a algunas de estas preguntas sobre la protección de los adultos mayores, pero deja por contestar otras sobre la efectividad y la duración de la protección».

Los investigadores saben que se deben confirmar los resultados en mayores con patologías previas para asegurar que la vacuna proteja a quienes corren mayor riesgo de contraer la enfermedad grave Covid-19.

En cuanto a los efectos adversos, la mayoría fueron leves: dolor y sensibilidad en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, fiebre y dolor muscular; pero fueron menos frecuentes en los mayores que en los más jóvenes.

Los autores reconocen, no obstante, algunas limitaciones en su estudio, incluido el hecho de que los participantes del grupo de mayor edad tenían una edad media de 73 a 74 años y pocas patologías previas, por lo que pueden no ser representativos de la población mayor en general, incluidos los que viven en residencias o los mayores de 80 años. 

Además, señalan que casi todos los participantes eran de raza blanca y no fumadores. 

El ensayo en fase 3 sí se incluyen personas de diversos orígenes, países y etnias.

"Es alentador que se estén realizando más estudios en poblaciones de personas mayores que esperan ansiosamente una vacuna seguro y eficaz", destaca en Melissa Andrew, de la Universidad de Delhoise de (Canadá), que no participó en el estudio.