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Ivanka detesta que le cuenten historias de pobres

Lysandra Ohrstrom fue la mejor amiga de Ivanka Trump cuando ambas eran colegialas. Es más: ella fue dama de honor en la boda con Jared Kushner. El relato de Lysandra sobre Ivanka en Vanity Fair destroza a la hija más querida del flamante 'loser' aún en la Casa Blanca: "Ella tTenía el radar de Trump para el estatus, el dinero y el poder, y el instinto de su padre de arrojar a otros debajo del ómnibus para salvarse a sí misma".

Foto de familia: Ivanka Trump y su padre Donald.

Para empezar, Ivanka no es Ivanka. Ella se llama Ivana Marie Trump y le dicen «Ivanka», 2da. hija de Donald Trump con la modelo checoestadounidense Ivana Marie Zelníčková. Ella asistió a Choate Rosemary Hall, en Wallingford, Connecticut; al Chapin School en Nueva York; Georgetown University y Wharton School, de la University of Pennsylvania, donde egresó como economista.

Algo más: Ivanka es la hija preferida. En 1997, su padre, copropietario de la franquicia Miss Universo, la hizo presentadora en el Miss Teen USA, para hacerla conocida. Ella tenía 16 años. Aquel año, ella estrenó como modelo de la agencia Elite, desfilando para Versace, Marc Bouwer y Thierry Mugler.

En ese tramo de su vida, aparece la siguiente historia.

"Ivanka Trump compartió el ansia de dinero y elogios de su padre, y su aparente desdén por la gente pobre, desde una edad temprana, según una antigua compañera de escuela que ha escrito un ensayo que lo dice todo", presentó el tema Rory Carroll en Vanity Fair.

La hija de Donald Trump estaba obsesionada con el statu-quo y solía culpar a sus compañeros de clase por sus infracciones de las reglas escolares mientras proyectaba una personalidad refinada, afirmó Lysandra Ohrstrom, que fue dama de honor en su boda, en Vanity Fair.

"Tenía el radar de Trump para el estatus, el dinero y el poder, y el instinto de su padre de arrojar a otros debajo del ómnibus para salvarse a sí misma", alegó Ohrstrom, quien describió a Ivanka, de 39 años, como su mejor amiga mientras crecía.

En el pasaje más mordaz, Ohrstrom afirmó que hacia 2005 le recomendó a su amiga el libro 'Empire Falls', una novela ganadora del premio Pulitzer, por Richard Russo, sobre personajes de la clase trabajadora en un pequeño pueblo de Maine.

“'Ly, ¿por qué me dices que lea un libro sobre jodidos pobres?' Recuerdo que Ivanka me dijo”, escribió Ohrstrom. "'¿Qué parte tuya cree que me interesaría esto?'".

Debajo de su pulido, la hija del futuro Presidente incursionó en prácticas 'trumpianas' bien rudas, escribió. Por ejemplo, "Ivanka contaba con regularidad historias de profesores u observadores que habían comentado que tenía el talento más innato que jamás habían visto para cualquier nueva actividad que estuviera emprendiendo".

Ohrstrom, una periodista que solía escribir desde el Líbano, dijo que un collar con su nombre en árabe irritaba a Ivanka. “Una noche, en medio de la cena, miró el collar y dijo: '¿Cómo se siente tu novio judío cuando estás teniendo sexo y ese collar lo golpea en la cara? ¿Cómo puedes ponerte esa cosa que simplemente grita 'terrorista'?”.

Por aquel tiempo, Ivanka rompió con su novio Bingo Gubelmann. A mediados de 2008 se puso de novia con el heredero de negocios inmobiliarios en New Jersey, Jared Kushner (dueño del The New York Observer), y decidió convertirse al judaísmo, lo que concretó el 17/07/2009, y se casaron en octubre de aquel año.

Ohrstrom se hizo amigo de Ivanka en 7mo. grado, cuando tenían alrededor de 12 años, en Chapin, una escuela para niñas en el Upper East Side de Manhattan con exalumnas famosas como Jackie Kennedy Onassis. Su relación se estrechó durante un viaje escolar a París e inclusive Ohrstrom fue dama de honor en la boda de Ivanka con Jared Kushner en 2009, después de lo cual la amistad se enfrió, escribió.

Parias

El relato en Vanity Fair confirma lo que otros anticipan: que las antiguas amistades neoyorquinas de Ivanka y Jared Kushner les han dado la espalda.

El ejemplo más concreto fue verse obligada a sacar a sus hijos -Arabella Rose (9 años), Joseph Frederick (7) y Theodore James (3)- del colegio privado en Washington DC al que asistían desde hacía 3 años, tras las continuas críticas de los padres del centro educativo, quienes se quejaban de que tanto Donald como su hija y su yerno no utilizan tapabocas ni mascarillas en los actos públicos a los que acuden. 

Según se sabe, los niños asistían a la escuela judía Milton Gottesman, por la que la pareja pagaba una matrícula de US$ 28.000 por cada uno. Ahora, los niños han sido trasladados a una academia hebrea en Maryland llamada Melvin J. Berman, por la que pagarán más de US$ 25.000 por niño.

Los padres basaron sus quejas en la ceremonia de nominación de la jueza de la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, en la que más de 10 de los asistentes dieron positivo en coronavirus, y en el 1er. debate de Donald con el presidente electo Joe Biden. 

Se desconoce si el matrimonio, apodado 'Jivanka' se instalará en Nueva York o en Palm Beach pero en cualquier caso se afirma lo siguiente:

“(...) probablemente serán recibidos por empresarios inmobiliarios y ese grupo de familias del Upper East Side y Palm Beach que leen sobre sí mismas en la revista Quest –especializada en la alta sociedad neoyorquina– pero no le importan a nadie".

“Siempre habrá cenas privadas a las que puedan asistir, pero (...) Ivanka no es la princesa Margarita y Jared no es el duque de Windsor que divierten a los invitados con sus graciosas anécdotas. Nadie quiere oír hablar de los pasteles de Sarah Huckabee (exsecretaria de Prensa de Trump) o de las camisas de Steve Bannon (exasesor de Trump)".

"La gente será amable con ellos", dijo un antiguo amigo. “Después de todo, somos una sociedad educada. Pero la gente no dudará al día siguiente al decir lo horribles que han sido y lo desubicados que están. En el fondo, la vulgaridad y criminalidad de su padre siempre tendrán demasiado peso".