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Evo Morales perseguido por la historia de su ex novia y su ex hijo

En agosto de 2018, Mery Vaca Villa escribió en "Prontuario", y el diario Página Siete, de La Paz, hizo un compacto que comenzaba así: "Se levantaba cada día simulando ser –o tal vez creyendo ser– la Primera Dama de la nación. Tomaba una copia original de uno de los diez certificados de nacimiento de Ernesto Fidel Morales Zapata que tenía entre sus pertenencias y se dirigía a alguna oficina del Estado Plurinacional de Bolivia a negociar un contrato o a presentar una oferta. Cuando tenía que reunirse con empresarios a los que prometía llegada directa al jefe de Estado, servicio por el cual cobraba miles de dólares, se dirigía a la oficina de la Unidad de Apoyo a la Gestión Social, que está asignada a la Primera Dama. Gabriela Geraldine Zapata Montaño, exnovia del presidente Evo Morales y exgerente comercial de la empresa china CAMC, se presentaba como “la madre de los hijos del Presidente”. Así, en plural, aunque oficialmente sus allegados sólo vieron a la niña que tuvo con su exesposo, Hugo Carvajal Ayaviri." Bueno, Zapata otra vez está en escena.

Evo Morales nunca pudo explicar cómo fue que Gabriela Geraldine Zapata Montaño vivió su propia bonanza económica. Entregaba dinero a uno y otro y les pedía que hagan depósitos en su cuenta bancaria para despistar a quien quisiera investigarla. Cuando estalló el escándalo en febrero de 2016, el Gobierno no tuvo otra que convertir el proceso administrativo en demanda penal.

El exministro Arturo Murillo reveló que Gabriela Zapata, la exnovia de Evo Morales, le envió algunos audios y le pidió ayuda porque tiene temor de que la maten. La exgerente de la empresa china CAMC fue enviada a la cárcel en 2016 y en 2017 fue sentenciada a 10 años de prisión por blanqueo o lavado de dinero ("legitimación de ganancias ilícitas").

Los audios que ustedes me mandaron y he escuchado, son reales. Los recibí de la señora Gabriela Zapata, pero no quiero hacer ningún comentario al respecto, puesto que son muy delicados y tendrán que seguir un proceso de indagación. Haré mi comunicación oficial con la prensa en el momento que lo vea por conveniente”, dijo Murillo en una comunicación con el diario de Santa Cruz de la Sierra, El Deber.

Murillo, que prefirió guardar en secreto el lugar en que se encuentra (en Panamá), informó que cuando era hombre fuerte del reciente gobierno de Jeanine Añez recibió unos audios en los que Gabriela Zapata le pide ayuda porque teme por su vida.

En el audio, Murillo destacó que ella denunció que Morales la sacó de su casa cuando era menor de edad, “lo que es otro hecho que demuestra que el expresidente cometió estupro”.

Los adversarios de Evo Morales en Bolivia siempre le han atribuido la preferencia de vínculos íntimos con personas demasiado jóvenes. Pero sus defensores dicen que es parte de la guerra política. 

Agitada biografía


"(...) Gabriela, la rubia platinada con la que Evo Morales creyó haber tenido un hijo, ejercía como Primera Dama de facto. No necesitaba un certificado de matrimonio que avalara su condición porque tenía el certificado de Ernesto Fidel.

Allá por el año 2013, cuando el país no sospechaba de la existencia de Zapata, Morales contó que, tras ser posesionado como presidente en 2006, hizo llorar a su hermana Esther Morales porque se negó a que ejerciera como Primera Dama. “Hice llorar a mi hermana. Mi hermana quería ser Primera Dama. Yo le dije: eso es insulto a la mujer”, dijo aquella vez.

Para Zapata no era un insulto. Todo lo contrario, era la llave que le abría puertas para acumular dinero, hasta convertirse en millonaria.

Gabriela Zapata nació el 18 de abril de 1986, según su certificado de nacimiento. Es hija del oficial de Policía, Grover Zapata, quien llegó a ser jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Cochabamba entre 2010 y 2012. “Por sus méritos”, según aclaró el ministro de Gobierno, Carlos Romero. La madre es Neiva Nieves Montaño, quien ante la Fiscalía de La Paz marcó toda la distancia que pudo de su hija “rebelde”. 

Sin embargo, Montaño tuvo que acudir como testigo porque ella figuraba como propietaria de un vehículo Mercedes Benz que le fue incautado a su hija. 

Gabriela creció junto a su hermana Paola, la que luego sería diputada suplente de la oposición. El Gobierno llegó a utilizar ese dato para afirmar que existió un supuesto complot de la derecha en contra del presidente Evo Morales. Paola Zapata, desde el primer momento de la detención de su hermana, igual que su madre, guardó distancia con el caso. Sin embargo, consta que hizo siete depósitos de dinero a nombre de su hermana por un total que supera los 186 mil bolivianos.

Gabriela y Paola eran niñas cuando apareció en escena Pilar Guzmán, la tía que resultó no ser tía. Recluida en la cárcel de Obrajes de La Paz, sentada en la pequeña cama de su celda, desempolva sus recuerdos para esta crónica. Dice que en 1993 se mudó a Cochabamba con el padre de sus hijos, quien “tenía familiaridad” con el padre de Gabriela. En 1998, Pilar Guzmán regresó a La Paz, donde estudiaría Derecho hasta convertirse en abogada. Volvería a saber de su sobrina en 2007, cuando ella le contó que estaba embarazada. O, al menos, eso es lo que le dijo.

Como colegiala, Gabriela fue, según el diario Opinión de Cochabamba, una alumna regular que tenía una libreta salpicada de rojo. Terminó la secundaria, pero su título de bachiller fue tramitado 10 años después. En su fáctica vida de Primera Dama, Gabriela Zapata figuraba como abogada y cientista política, pero lo cierto es que el único título que logró en su vida es el de bachiller. (...)".

Volver al presente

Al principio de un audio, Zapata se dirige así a Murillo: “Señor ministro, soy Gabriela Zapata, recurro a usted porque yo tengo mucho miedo que el señor Evo Morales me mate”, según el reporte de El Deber. Luego le dijo al exministro Murillo que quiere contarle “todo lo que he vivido aterrada con este señor. Lo he conocido el año 2002, cuando yo tenía 16 años, estaba en el colegio”.

Reseñó que fue parte de las juventudes del MAS, “como cualquier joven en esa época, porque cuando hubo una elección el año 2002 todos se sentían atraídos por la revolución y sí, he conformado grupos de las juventudes de ese partido”, aseveró.

Luego aseguró que tras “conocer a este señor, me sacó de mi casa. Me hizo dejar el colegio los dos años consecutivos posteriores, porque él no me permitía acceder a la educación” y aseguró que “me ha llevado lejos de mi casa, mis papás no los he podido ver posteriormente”.

Recordó que al colegio volvió el 2005 para ingresar después a la universidad. “Ese año él (Morales) ganó las elecciones y en ese tiempo yo he vivido muy mal. Este señor era un hombre sumamente violento, me ha golpeado muchas veces. Eso nunca se le pudo demostrar. Las veces que he querido probar esa situación, él siempre se ha negado de todos los abusos que me ha realizado”.

Luego, en el audio que supuestamente es de Zapata, habla del hijo que tuvieron con Morales, de CAMC y de otros aspectos. “Por favor, señor ministro le pido encarecidamente, como mujer, que me ayude, por favor, haga justicia con esta situación, le pido por mi familia también porque ahora van a empezar a amenazarme”, añade.

Rebobinando


"(...) Según contó ella misma en un post de Facebook, tenía 18 años cuando conoció y se enamoró de Evo Morales. Se unió a las Juventudes del MAS y, apenas terminado el colegio, se convirtió en la novia del candidato presidencial Evo Morales. 

En diciembre de aquel 2005, Evo Morales ganó las elecciones por mayoría absoluta y se convirtió en el Presidente de la República. El 22 de enero tomó juramento ante los asombrados ojos del mundo que aplaudían la llegada del primer indígena al poder en Bolivia. Entre los invitados más cercanos estaban su hermana Esther y sus hijos Eva Liz y Álvaro. Si estuvo Gabriela Zapata entre los invitados, los medios no lo supieron. Cuando los periodistas extranjeros le preguntaban por la Primera Dama, Evo respondía que él estaba “casado con Bolivia”.

Un día de 2007, Gabriela Zapata y el presidente Evo Morales se presentaron en la oficialía de registro civil número 15 de la ciudad de Cochabamba para inscribir a su hijo Ernesto Fidel Morales Zapata. Entre las muchas falsedades y medias verdades que se dijeron sobre el supuesto hijo de Zapata y Morales, este acto emerge como algo cristalino y real. Ese día nace legalmente el supuesto hijo de la pareja.

La “tía” Pilar Guzmán dice que un día que se citó con Gabriela, ésta cargaba un bebé y que se lo dejó en brazos para ir al baño. De esa manera, Guzmán explica la incendiaria declaración que dio al canal de televisión PAT a finales de febrero de 2016.  “(El niño) está vivo, yo lo he tenido en mis brazos cuando tuvo cuatro meses. Yo viajé a Cochabamba y lo he tenido en mis brazos”, dijo entonces.

El culebrón estaba servido. Todo lo dicho por Valverde era creíble. Y más real y claro fue al día siguiente, aquel 5 de febrero, cuando un Evo Morales nervioso y esquivo salió ante cámaras para confirmar que tuvo un hijo con Zapata, pero que lamentablemente había fallecido. Y, como quien se desentiende del asunto, aseguró haber averiguado sobre su vida y haberse enterado de que estaba casada.

Sin embargo, días después la Agencia de Noticias Fides revelaba una fotografía de ambos en el palco presidencial durante el Carnaval de Oruro de 2015, abrazados y sonrientes. Detrás de ellos, también tomados del brazo, posaban el vicepresidente Álvaro García Linera y el exfutbolista Leo Fernández, amigo íntimo de Gabriela y, según él mismo declaró, amigo también de Evo Morales.

Cuando hubo que dar explicaciones, a Morales se le salió la célebre frase de la “cara conocida”, que ahora se usa popularmente para nombrar a la pareja no oficial. “Ustedes saben, en las fiestas se acerca la gente para sacarse fotos con el Presidente, yo vi a una mujer que no recordaba bien, cara conocida, que se me acercó y era Gabriela (Zapata)”, explicó. Y se complicó. (...)".

El presente

El Tribunal Primero de Sentencia de La Paz condenó a 10 años de prisión en mayo de 2017 a Gabriela Zapata Montaño, por los delitos de legitimación de ganancias, contribuciones y ventajas  ilegítimas, asociación delictiva, falsedad material y uso de instrumento falsificado. El caso estalló en febrero de 2016.

También fueron condenados la exdirectora de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia  Cristina Choque, a cuatro años de prisión, y el chofer del Ministerio de la Presidencia Jimmy Morales, a tres años de cárcel.

Entonces, Zapata pidió al Tribunal Primero de Sentencia que la declare inocente y clamó por una sentencia ‘justa’ porque, según ella, sus derechos ciudadanos fueron vulnerados y no le permitieron presentar su versión sobre el origen de sus bienes.

El 03/02/2016 el analista y periodista de televisión Carlos Valverde denunció la relación que existía entre la gerenta comercial de la empresa China CAMC, Gabriela Zapata, y el presidente Evo Morales. La compañía tenía contratos con el Estado por más de US$ 400 millones.

En el plano personal, Morales confirmó que tuvo una relación sentimental con Zapata y que incluso tuvieron un hijo, que luego habría fallecido.

Epílogo

Es necesario saltar la biografía, y llegar al final de Mery:

"Esta historia saltó a la arena pública con el certificado de nacimiento de Ernesto Fidel Morales Zapata y, para que el hijo inventado por Zapata dejara de echarle sombras, el presidente Evo Morales se propuso eliminar todo rastro legal de su existencia.

Zapata había presentado fotografías de cuatro niños diferentes aduciendo que eran del hijo del Presidente. Finalmente sus abogados mostraron a un niño que no guardaba relación con los de las fotografías y, peor aún, no llegaba a la edad que hubiera tenido Ernesto Fidel en caso de existir. Era muy chico. En el interín también se conoció que el certificado de nacimiento había sido emitido gracias a un certificado de nacido vivo falso. El Hospital de la Mujer de La Paz acreditó que Gabriela Zapata “no tuvo parto atendido en el referido nosocomio”. Con todos esos elementos, la jueza Jacqueline Rada declaró en mayo de 2016 la “inexistencia física” del niño. Entre tanto, Wálter Zuleta y William Sánchez, los otros dos defensores de Zapata, huyeron del país.

En esas circunstancias, el periodista Carlos Valverde también dio un giro en su investigación para anunciar que el niño no había nacido, aunque legalmente seguía existiendo porque su certificado de nacimiento era verdadero, siendo  avalado por una oficial de registro civil de Cochabamba. En junio de 2017, el presidente Morales inició un trámite para borrar todo vestigio del “hijo” que tantos dolores de cabeza le había causado. Pidió a la justicia la anulación de su partida de nacimiento, lo que ocurrió en agosto del mismo año.

Ahora el Gobierno quiere dejar en el olvido las declaraciones de García Linera que, con la finalidad de mostrar a Evo como un buen padre, había dicho que llegó a conocer a su hijo y que colaboró para hacerlo curar. También quiere borrar que Evo reconoció que tuvo un hijo con Zapata y que éste murió. Quiere desaparecer la historia de que Zapata se hizo millonaria, que trabajó para CAMC y que esa empresa se adjudicó contratos millonarios con el Estado. Se inventó que en Bolivia existe un “cártel de la mentira”, conformado por medios de comunicación independientes, y que el caso Zapata fue un ardid de ellos y de la oposición. Con esto quiere desconocer el referendo del 21 de febrero del 2016, en el que Bolivia dijo “No”.

Pero la verdad es que Gabriela existe, que tuvo una relación sentimental con Evo desde sus 18 años, que ambos inscribieron a su hijo en la notaría, que ella utilizó ese certificado de nacimiento para conseguir contratos con el Estado, que se convirtió en gerente comercial de CAMC y que se hizo millonaria con esta historia.

Mientras Evo Morales busca borrar esa verdad e insiste en convertirse en presidente vitalicio, su exnovia pasa sus días en la cárcel de Miraflores, donde fue llevada luego de conflictos con las internas de Obrajes. Allá, según dijo Nemesia Achacollo (exministra del gobierno de Evo, encarcelada por algún tiempo), vive en una celda especial. Allá, según corroboran otras fuentes, recibe un trato preferencial.

Para cerrar esta crónica, se hizo una visita a  la cárcel de Miraflores, pero el policía, luego de hacer esperar a la autora por unos minutos, como si de un guardaespaldas se tratara, respondió que Gabriela Zapata no quiere recibir la visita. Para otras presas no hay consultas previas. Aún en la cárcel, actúa como la Primera Dama de facto."