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Ante los misiles de OTAN, Rusia decide apostar al fuego

De acuerdo a la web estatal rusa Mundo.Sputnik, que integra el multimedios RIA Novosti, el Ejército de Vladímir Putin está distribuyendo sus nuevos sistemas lanzallamas. Pero están vigentes severas restricciones sobre el uso de armamento incendiario. Muy curiosa esta idea de fuego contra misiles. El mundo está cada día más extraño.

El nuevo sistema lanzallamas pesado TOS-2 Tosochka. Según Igor Kirillov, jefe de las fuerzas de defensa de radiación, química y biológica, el sistema, anteriormente llamado Tosochka, ya se entrega a las tropas de lanzallamas RKhBZ.

Sorprende que la explicación bélica la realice un ex funcionario en Naciones Unidas. Se trata del ex vicesecretario general de la ONU, Serguéi Ordzhonikidze:

"(...) El sur del país se encuentra ahora estratégicamente en un estado de tensión. Los estadounidenses están construyendo un sistema de defensa antimisiles en Rumanía. Diversos buques de guerra con misiles de crucero a bordo entran y salen del mar Negro. Hay una situación difícil en la frontera con Ucrania, problemas en el Cáucaso. No me sorprendería que en el futuro también surjan del lado afgano. El hecho de que Rusia haya decidido suministrar este novedoso lanzallamas al IuVO es una señal para todos aquellos que están tratando de crear problemas para el país en esta área, consideró el diplomático."

Debe considerarse, y él lo sabe por su rol en la ONU, que las armas incendiarias tienen aún más restricciones que lo smisiles de crucero, que de por sí es una estupidez occidental propia de los días de Donald Trump.

La tecnología

Según Mundo.Sputnik, del multimedios RIA Novosti, las tropas del Distrito Militar Sur de las Fuerzas Armadas de Rusia —IuVO, por sus siglas en ruso— recibirán los nuevos lanzallamas, informó el Ministerio de Defensa del país al medio ruso Izvestia, que reemplazan a los modelos antiguos en servicio, los TOS-1 Buratino y TOS-1A Solntsepiok.

Los equipos de nueva generación se desplazan sobre ruedas y ya no sobre orugas, y se pueden transportar en avión.

La munición termobárica utilizada crea, al explotar, una poderosa onda de choque y una zona de muy alta temperatura. Para combates contra fortificaciones, estructuras e infantería protegida, es más efectiva que los proyectiles y misiles convencionales de fragmentación de alto explosivo.

La idea es prender fuego todo.

Las restricciones

Ahora bien, el Convenio sobre Prohibiciones o Restricciones en el Empleo de Ciertas Armas Convencionales que Pueden Considerarse Excesivamente Nocivas o de Efectos Indiscriminados, abreviado (CCA o CCAC), se firmó en Ginebra el 10/10/1980, entrando en vigor en diciembre del año 1983, y es un anexo a los Convenios de Ginebra del 12/08/1949.

Los Convenios constan de 5 Protocolos:

El Protocolo I restringe las armas no detectables de fragmentación.
El Protocolo II restringe las minas terrestres y las armas trampa.
El Protocolo III restringe las armas incendiarias.
El Protocolo IV restringe las armas láser cegadoras (esto es del 13/10/1995, en Viena).
El Protocolo V establece obligaciones para la limpieza de los restos explosivos de la guerra (esto es el 28/11/2003).

Acerca del Protocolo III: Armas Incendiarias prohíbe en todas las circunstancias, hacer de las personas o bienes civiles objeto de ataque con este armamento sino que también prohíbe el uso de armas incendiarias contra objetivos militares cerca de la concentración de civiles, que de otra manera puede ser permitido por el principio de proporcionalidad. 

No deben emplearse tampoco cuando se lancen por aeronaves contra objetivos militares situados dentro de una concentración de personas civiles. Ni se deben emplear contra los bosques u otros tipos de vegetación.

Los rusos aclaran que esta restricción es relativa "a no ser que estos elementos naturales se utilicen para ocultar a combatientes u otros objetivos militares (art. 2)."