icon

Cómo se contagia y cuán mortal es el hantavirus

En Argentina circulan dos especies de este de virus y al menos 10 genotipos virales diferentes. En las últimas semanas se registraron casos en el sur y una persona está en terapia intensiva. 

El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de roedores infectados. Además otras formas de transmisión son por contacto con excrementos o secreciones de ratones infectados o mordedura.

Una persona de 19 años fue internada el fin de semana pasado en una Unidad de Terapia Intensiva de Esquel con síntomas compatibles con hantavirus. Los análisis indican que se trata de la enfermedad aunque se esperan los resultados del Instituto Malbrán. Por este motivo fueron aislados sus contactos estrechos y se espera la evolución durante estas 72 horas ya que son las más críticas. 


A fines de octubre una docente de 63 años de Lago Puelo murió por el virus y también se aisló por 45 días a 15 personas.

A la par de las estrategias de reactivación del turismo a pesar de la pandemia, en la zona cordillerana se prendieron las alarmas por los riesgos que implicaría un nuevo brote de la enfermedad contagiada desde roedores. 

El hantavirus se trasmite al ser humano por ratones de cola larga que funcionan como reservorios naturales de la enfermedad y tienen la infección de forma crónica y asintomática. Estos animales eliminan el virus a través de la orina, saliva y excretas, y allí se puede originar el problema para las personas. 

Es decir que el contagio puede darse por contacto directo con el animal, pero también por contacto o inhalación de las partículas infectadas. Incluso hay evidencia de trasmisión entre personas cuando hubo contacto en los primeros días de la enfermedad. En los casos menos frecuentes puede darse por mordeduras.

Los síntomas pueden ser una fiebre leve o llegar a una manifestación más grave con insuficiencia respiratoria grave y shock cardiogénico. Los primeros síntomas son similares a un estado gripal: fiebre 38°C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea sin compromiso de vías aéreas superiores (Ministerio de Salud de la Nación).

Las tasas de mortalidad pueden alcanzar hasta un 60% en las Américas, según la Organización Panamericana de la Salud. En promedio se reportan 300 casos al año y la enfermedad fue registrada recién en 1993. Hasta 2016 hubo 6.300 casos en la región abarcada por la organización.

En Argentina se han identificado cuatro regiones endémicas: Norte (Salta, Jujuy), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos), Noreste (Misiones) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut).

Prevención
  • Evitar cercanía de roedores en los hogares.
  • Usar calado adecuado al transitar por zonas peligrosas.
  • Arreglar cualquier espacio que pueda convertirse en un nido de roedores.
  • Limpiar todos los espacios de la casa con frecuencia.
  • En caso de almacenar leña, que sea a más de 30 metros de la vivienda.
  • Cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor del domicilio.
  • Lavarse las manos con agua y jabón al finalizar estas tareas.
  • Acampar lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo.
  • Para eliminar un roedor usar veneno específico o tramperas.
  • En caso de encontrar un roedor muerto, rociarlo con lavandina junto a todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Enterrarlo o quemarlo usando guantes.