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Finalmente la higuera sagrada le ganó a la autopista

Los 4 carriles previstos deberán buscar otro camino, mientras que los ecologistas festejan y enfocan sus esfuerzos en nuevos objetivos verdes para Nairobi, Kenia. 

En un decreto del presidente Uhuru Kenyatta se describe al árbol como un “faro del patrimonio cultural y ecológico de Kenia”.

Gracias a las redes sociales, la exigencia de ambientalistas de Kenia a su gobierno se expandió por todo el mundo. Los proteccionistas de la naturaleza y los kikuyus, grupo étnico mayoritario del país, se oponían al derribamiento de un árbol centenario con el fin de la construcción de una autopista.  


En la capital, Nairobi, se lleva adelante un desarrollo de infraestructura para reducir el tráfico. Para lograrlo, debían arrancar una higuera de cuatro pisos de alto y así avanzar con los 4 carriles previstos. 

Sin embargo, no solo la higuera se interpuso en el proyecto sino ambientalistas locales y de todo el mundo que exigieron que permanezca en su sitio y aprovecharon la ocasión para resaltar la importancia de espacios verdes y limpios en la ciudad. 

Frente a la demanda en la metrópoli conocida como la Ciudad Verde al Sol, el presidente Uhuru Kenyatta, ordenó la preservación del ejemplar y pidió a las autoridades locales a conservar aquel "faro del patrimonio cultural y ecológico de Kenia".

"Nos esforzamos por asegurar que crezca el estatus de Nairobi como Ciudad Verde Bajo el Sol", dijo el director de los Servicios Metropolitanos de Nairobi (NMS). A lo que agregó que "pase lo que pase, este árbol no se tocará".

La noticia se dio a conocer ayer y demostró el potencial que tienen los grupos ecologistas para defender la naturaleza.