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La increíble historia de la búsqueda de un anticancerígeno que lleva a la vacuna contra covid-19

El laboratorio de investigación alemán BioNTech, con sede en Mainz (Renania-Palatinado, Alemania) suministró a Pfizer la tecnología básica para desarrollar la vacuna contra el covid-19, además de conseguir 435 millones de euros del gobierno de Angela Merkel que ayudaron a sostener la investigación en tiempo récord. 

Ozlem Tureci y su esposo, Ugur Sahin.

Uğur Şahin nació en Alejandreta, Turquía. Y Özlem Türeci en Lastrup, Baja Sajonia, Alemania. Ambos son hijos de familias de inmigrantes turcos y se conocieron mientras terminaban su formación médica.

Casi 12 años atrás, un par de médicos alemanes, Ozlem Tureci y su esposo, Ugur Sahin, decidieron investigar si el sistema inmunológico podía resolver el problema de las células cancerosas.

Ambos convencieron a un par de hermanos gemelos multimillonarios para que invirtieran en la empresa que se llamó BioNTech, logrando agrupar a investigadores líderes en el campo de las vacunas de ARN mensajero, recuerda Naomi Kresge para Bloomberg.

Uğur Şahin en verdad nació en Alejandreta, Turquía. Y Özlem Türeci en Lastrup, Baja Sajonia, Alemania. 

Ambos son hijos de familias de inmigrantes turcos y se conocieron mientras terminaban su formación médica. 

Tureci es hija de un cirujano.

Sahin es hijo de trabajadores en una fábrica de Ford en Colonia. 

Se les sumó un auténtico emprendedor, cofundador de varias empresas de medicina de investigación: Christoph Huber, hoy presidente emérito del Departamento de Hematología y Onocología en la Johannes-Gutenberg University, en Mainz. 

Por ejemplo, fue cofundador de Ganymed, junto a Sahin y Tureci, hoy día una subsidiaria de Astellas Pharma Inc. 

Él es presidente de CIMT e integra el directorio de Ci3 y de TRON. 

Los 3 designaron un consejo asesor científico dirigido por Rolf Martin Zinkernagel, un inmunólogo suizo que trabajó junto Peter C. Doherty, en Canberra (Australia), y ambos ganaron el premio Nobel en 1996 por el proceso mediante el cual las células del sistema inmunitario reconocen los microorganismos invasores y son capaces de distinguirlos de las propias células del organismo. Luego, Zinkernagel fue director del Instituto de Inmunología Experimental de Zúrich.

El objetivo de BioNTech fue el desarrollo y fabricación de medicamentos basados ​​en ARN mensajero (ARNm) para su uso como inmunoterapias individualizadas contra el cáncer, vacunas contra enfermedades infecciosas y terapias de reemplazo de proteínas para enfermedades raras y terapia celular, nuevos anticuerpos e inmunomoduladores de moléculas pequeñas.

La pandemia

En septiembre de 2019, BioNTech firmó un acuerdo con la Fundación Bill & Melinda Gates para desarrollar programas de VIH y tuberculosis que llevaran a desarrollar vacunas preclínicas e inmunoterapia específica. Importante aclararlo porque los Gates pasan por días de mucha conspiranoia en contra de ellos.

Luego llegó covid-19.

A última hora de una tarde de enero, Sahin leyó un estudio sobre la propagación del Covid-19 en una familia que había visitado Wuhan, China.

Él habló con su mujer, Tureci, y según le dijo a Bloomberg, "no hubo demasiado debate sobre este documento, dijo en una entrevista a principios de este año. Ambos sabían que tenían que moverse rápido."

El trabajo no sólo recibió el respaldo financiero del gobierno de Angela Merkel. En junio, BioNTech recibió 250 millones de euros de Temasek Holdings, de Singapur, y otros inversores, a través de una colocación privada de bonos convertibles obligatorios.

El trabajo de BioNTech para la vacuna contra covid-19 tuvo 2 partners: la estadounidense Pfizer y la china Fosun, uno de los holdings privados más grandes de Asia con oficinas en Hong Kong.

Luego de 11 meses de trabajo, la vacuna experimental entregó resultados preliminares de un estudio de 43.538 personas, que muestra que bloqueó más del 90% de Covid. 

Para Sahin y Tureci ese éxito es una validación del nuevo tipo de droga que han investigado en sus carreras.

"Podría abrir el campo farmacéutico para una nueva clase de moléculas", dijo Sahin.

La clave

La inyección de Pfizer-BioNTech sería la primera en utilizar la tecnología de ARNm, que enseña a las células del cuerpo a convertirse en fábricas de vacunas. 

El rival estadounidense Moderna Inc. está probando algo similar.

Los investigadores todavía esperando los datos de seguridad más importantes. También desgloses que muestran el desempeño entre grupos de alto riesgo tales como los ancianos, y cuánto tiempo perdura el efecto protector. 

Un análisis final de efectividad con 164 casos acumulados de Covid-19, en comparación con los 94 en la lectura inicial, debería realizarse a fines de noviembre.

Si todo va bien, podrían buscar la aprobación de emergencia en USA durante diciembre. 

Los reguladores europeos, que comenzaron una revisión continua de la vacuna en octubre, no se quedarían atrás.

El producto

La vacuna sería el primer producto aprobado para BioNTech. 

En 2000, Sahin comenzó a explorar si el ARNm podría usarse para vacunas contra el cáncer. Pero la idea no atrajo a los inversores.

Sahin, Tureci y Huber comenzaron su primera empresa, Ganymed Pharmaceuticals AG, con enfoques más convencionales. 

Pasaron 7 años hasta que Sahin pudo persuadir a 2 de los inversionistas de Ganymed, los hermanos Thomas y Andreas Struengmann, que habían ganado miles de millones de euros en la industria de medicamentos genéricos, que financiaran la investigación de una vacuna contra el cáncer basada en ARNm.

BioNTech se centró en el cáncer con láser. 

Pero en agosto de 2018, BioNTech hizo un acuerdo importante: con Pfizer, para trabajar en una vacuna contra la gripe estacional. 

La idea fue que el enfoque del ARNm podría ayudar a desarrollar mejores vacunas para un patógeno que cambia cada temporada.

Por entonces Sahin comenzó a preguntarse cómo podría usarse la plataforma de BioNTech en una pandemia: ella dijo en una conferencia en Berlín que la capacidad de entregar un producto personalizado en cuestión de semanas podría ser útil en caso de un brote global, y eso podría garantizar la tecnología ARNm.

Una vez que BioNTech entró en la carrera por una vacuna contra el coronavirus, Sahin y Tureci decidieron involucrar a Pfizer. 

Cuenta Bloomber que el 02/03, después de haber encontrado una lista de 20 vacunas candidatas, Sahin llamó a Kathrin Jansen, jefa de investigación y desarrollo de vacunas en Pfizer. 

La respuesta fue positiva e inmediata, y la empresa estadounidense llegó a un acuerdo que podría respaldar con hasta US$ 748 millones.

El gobierno alemán decidió respaldar el proyecto con 375 millones de euros (US$ 442 millones). 

USA prometió que cuando tuvieran aprobada la vacuna les compraría US$ 2.000 millones por 100 millones de dosis, más una opción por US$ 500 millones más.

Pero USA no aportó dinero a la investigación. 

El precio a pagar por dosis por USA sería un punto de referencia para el mundo desarrollado, dijo BioNTech.

"Por supuesto, estoy muy satisfecho de que sea una empresa alemana, un equipo de investigación y desarrollo alemán, una empresa de biotecnología alemana que se encuentra entre las primeras con las que estamos negociando que puede mostrar estos primeros resultados de investigación", dijo el ministro de Salud alemán, Jens Spahn dijo en una conferencia de prensa.

Ahora BioNTech tiene un valor en Bolsa que trepó de US$ 3.400 millones en su oferta pública inicial de octubre de 2019, a US$ 25.000 millones.