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COVID-19: recuperación rápida podría indicar inmunidad prolongada

Una investigación reciente añade más luz acerca de cómo responde el sistema inmunológico ante el SARS-CoV-2. La clave está en la gravedad de los síntomas. 

Para saber si el organismo de una persona es inmune a una enfermedad debe analizarse la presencia de anticuerpos específicos, en este caso de COVID-19. Pero desde el inicio de la pandemia la evidencia ha sido contradictoria en este punto y todavía no se logró establecer el tiempo que dura la protección después de la recuperación.

El número de contagios aumenta cada día y las segundas olas son una realidad en países que ya sufrieron pérdidas masivas. En este contexto, los científicos siguen buscando la respuesta de cómo funciona el sistema inmunológico frente al virus SARS-CoV-2. 


Obtener una verdad concluyente podría ayudar a descubrir tratamientos y formas más efectivas de abordaje. Además podría indicar si la inmunidad colectiva es una posibilidad, o no.

Por eso, investigadores del Brigham and Women’s Hospital de Boston publicaron avances sobre este aspecto en la revista Cell. Durante el estudio analizaron los indicadores de anticuerpos de 92 voluntarios que habían enfermado de coronavirus, con cuadros leves y moderados. Solo 5 habían necesitado hospitalización y el resto tuvo síntomas leves. 

Luego de medir los anticuerpos de inmunoglobulina G específicos del virus durante 3 a 4 meses, el equipo descubrió que la mayoría mostraba una disminución en estos marcadores inmunes. Sin embargo el 20% había sostenido o incluso aumentado la producción de anticuerpos antivirales.

Este último grupo había sido el que había experimentado previamente una duración más corta de los síntomas de COVID-19.

"El tipo de respuesta inmune que estamos viendo en estas personas es un poco como invertir en una póliza de seguro: es la forma en que el sistema inmunológico agrega una capa potencial de protección contra futuros encuentros con el virus", dijo el director del estudio, el doctor Duane Wesemann.

Más allá de que estas conclusiones marcan un camino de investigación, no son suficientes para establecer el patrón de la duración de la inmunidad. Deben realizarse otras más representativas y amplias que incluyan asintomáticos y pacientes con cuadros severos, entre otras variables.