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En Bolivia, el discurso que vale es el del vice

Todo indica que también Bolivia se incorporó a la coyuntura de los vicepresidentes fuertes. En su caso, David Choquehuanca Céspedes, egresado de la Escuela Nacional de Formación de Cuadros Niceto Pérez, de La Habana (Cuba), donde conoció a Fidel Castro en 1985, y con posgrado en Historia y Antropología, ex canciller de Evo Morales, militante de la Confederación Sindical Única de Campesinos de Bolivia. En La Paz el analista político Ludwing Valverde dijo: “Me ha llamado mucho la atención el discurso del presidente Luis Arce, quien ha marcado una posición de confrontación, de crítica destructiva al gobierno de transición saliente y no ha sido capaz, en relación a Choquehuanca, de ampliar y dar mayores certezas de convergencia nacional y la necesidad de concertar. La posición de Choquehuanca, en su discurso, es el camino correcto por donde debe conducirse el nuevo gobierno”. 

David Choquehuanca Céspedes: “Buscamos hermandad, no buscamos enfrentamiento. Buscamos la paz, no somos de la cultura de la guerra ni de la dominación. Nuestra lucha es contra todo tipo de sometimiento y contra el pensamiento único colonial, patriarcal, venga de donde venga”.

David Choquehuanca, vicepresidente de Bolivia,  sostuvo en su discurso la necesidad de construir un escenario de reconciliación y aseguró que el gobierno que lidera Luis Arce debe conducirse bajo el mensaje de unidad.

El analista político Ludwing Valverde explicó que si el actual gobierno continúa con un discurso de confrontación, tal como el del discurso de Arce, se generarán mayores enfrentamientos entre bolivianos.

“La posición del presidente Arce, si bien ha querido ser firme, enérgico y marcar algún nivel de fuerza en la conducción del gobierno, al final todos debiéramos esperar que la conducción del país no sea autoritaria ni totalitaria como marcó el discurso”, añadió.

En cambio, el discurso de Choquehuanca es el camino correcto por donde debe conducirse el nuevo gobierno.

El mensaj

“Los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas. Ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política, ya no más abuso de poder, el poder tiene que ser para ayudar”, afirmó Choquehuanca.

En un discurso cuya premisa principal fue el llamado a la hermandad, Choquehuanca dijo que se debe “poner fin” a la intolerancia y a la violación de los derechos humanos. Indicó que se debe buscar la verdadera “independencia” de la justicia.

“Buscamos hermandad, no buscamos enfrentamiento. Buscamos la paz, no somos de la cultura de la guerra ni de la dominación. Nuestra lucha es contra todo tipo de sometimiento y contra el pensamiento único colonial, patriarcal, venga de donde venga”, remarcó.

Señaló que durante siglos los “cánones civilizatorios del Abya Yala fueron desestructurados” y el pensamiento originario fue “sistemáticamente sometido” al pensamiento colonial. “Mas no lograron apagarnos, estamos vivos, somos de Tiwanaku, somos fuertes, somos como la piedra”.

El Vicepresidente resaltó que Bolivia se encuentra en una nueva era en la que la empatía y el bien colectivo “sustituyen al individualismo egoísta”. 

“Estamos en tiempos de volver a ser ‘jiwasa’. No soy yo, somos nosotros”, acotó.

“Hemos heredado una cultura milenaria que comprende que todo está interrelacionado, que nada está dividido, que nada está afuera. Por eso nos dice que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que todos tengan todo y a nadie le falte nada”, sostuvo.

El cóndor

Choquehuanca: “El poder puede corromper y es muy difícil modificar la naturaleza del poder y sus instituciones, pero es un desafío que asumiremos desde la sabiduría de los pueblos. Nuestra revolución es la revolución de las ideas, de equilibrios, porque estamos convencidos de que para transformar la sociedad, el gobierno, las leyes y los sistemas políticos, debemos cambiar como individuos”.

Agregó que los bolivianos, “debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas. Ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política, ya no más abusos de poder”.

"El cóndor levanta vuelo sólo cuando su ala derecha está en perfecto equilibrio con su ala izquierda", sostuvo, antes de señalar que su mandato marca el inicio de una nueva etapa destinada a sanar.

“El nuevo tiempo significa sanar heridas. El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos que vienen del fondo de sus corazones, significa sanar heridas, mirarnos con respeto, recuperar la patria, soñar juntos, construir hermandad, armonía, integración, espereza para garantizar la paz y felicidad de las nuevas generaciones. Sólo así podremos avanzar con el vivir bien y gobernarnos a nosotros mismos. Jallalla Bolivia”, manifestó.