icon

De caparazones de cangrejos a medicamentos contra el Parkinson

Investigadores de Singapur crearon un nuevo método para reducir el uso de combustibles fósiles no renovables y demostrar que se puede optar por procesos más sustentables. 

A nivel global se desechan ocho millones de toneladas de caparazones de crustáceos al año.

El año pasado Singapur generó más de 438 mil toneladas de desechos de madera. Por eso, investigadores se propusieron crear un método para reciclarlo y convertirlos en prolina, esencial para la formación de colágeno. 


Tras cuatro años de pruebas, el equipo liderado por Yan Ning y Zhou Kang de la Universidad Nacional de Singapur, desarrolló un método para fabricar medicamentos y suplementos a partir de biomateriales


El proceso combina procesos químicos y biológicos a base de materia prima renovable y finalmente lo publicaron en marzo.


Pero además de la madera, la técnica les permitió aplicar el conocimiento a otros recursos. En efecto, luego de algunos meses terminaron de diseñar un procedimiento que recicla los caparazones de langostinos y cangrejos.  


¿El fin? Transformarlo en L-DOPA o levodopa, que es el precursor metabólico de la dopamina. Con base en este elemento se produce el medicamento más eficaz en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. 


El desarrollo es particularmente importante en un contexto global en el que se desperdician ocho millones de toneladas de caparazones de crustáceos por año. Pero no solo es la abundancia del recurso el punto a favor sino también el bajo costo.