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La derecha, con base en Santa Cruz, ya es un problema para la democracia de Bolivia

No hay argumentos de peso para la denuncia de fraude electoral en Bolivia, pero sí el resentimiento de dirigentes sociales y políticos de la región hacia el regreso al poder del Movimiento Al Socialismo -al que creyeron expulsado para siempre-, y un renacimiento de ideas bastante peligrosas, unas de conseguir apoyo de Jair Bolsonaro en Brasil -que tendrá sus propios problemas en los días posteriores a Donald Trump- o jaquear al próximo gobierno de Luis Arce con una sucesión de conflictos que comienzan con el paro cívico vigente hoy 05/11. Por lo tanto, sucede la paradoja que el Comité pro Santa Cruz no está defendiendo la democracia sino apostando a un golpe institucional. Cabe preguntarse qué hará el futuro Presidente. En este contexto, hay algo positivo: cualquier regreso de los viejos dirigentes del MAS, Evo Morales incluido, será para peor. Delirios como los de la Coordinadora Nacional en Defensa de la Democracia (Conade), pidiendo milicias armadas, sólo pueden terminar erosionando más a Arce.

Imagen de un corte de ruta bloqueando las comunicaciones viales en Bolivia.

El paro cívico provincial convocado por el Comité pro Santa Cruz está vigente desde las primeras horas de este jueves 05/11, con 30 puntos de bloqueos en todas las carreteras que conectan al departamento cruceño con el resto del país. 

Según Fernando Larach, presidente del Comité Cívico Provincial, es el inicio de paros cívicos escalonados, con participación contundente y masiva en toda la ruta hacia la Chiquitania, desde Cotoca hasta la frontera, y también en la ruta a Cochabamba.

"En Buena Vista, efectivos del Ejército impidieron a cívicos que instalen el bloqueo", informó Larach. Sin duda, el control del Ejército es algo que deberá explorar el futuro gobierno del MAS, en forma inevitable.

Junto al Comité, la Unión Juvenil Cruceñista, a la orden de "nadie entra ni sale del municipio", entonando las notas del himno cruceño.

“El Comité Cívico no nos representa, nunca nos ha representado; ellos solo velan intereses personales”, manifestó Wilfredo García, vicepresidente del MAS en Yapacaní, informó el diario El Deber, de Santa Cruz de la Sierra.

En el documento presentado ante los medios de comunicación local, hacen referencia al resultado de las elecciones del pasado 18 de octubre que dieron como ganador a Luis Arce, del MAS, con un 55.11% del total de votos. Asimismo, desconocieron al ente cívico y exigen a las fuerza llamadas por ley que garanticen el tránsito libre y el normal funcionamiento de las entidades públicas.

En La Paz

Pero no sólo en Santa Cruz de la Sierra. Integrantes de la Resistencia Juvenil de La Paz instalaron puntos de bloqueo en algunos lugares de la zona Sur. Al igual que en otras ciudades capitales del país, exigen la restitución de los dos tercios a los reglamentos del Senado y Diputados y una auditoría al proceso electoral del 18/10/2020.

Los integrantes de la resistencia paceña exigen el respeto a la Policía y las Fuerzas Armadas, después del pedido de la Coordinadora Nacional en Defensa de la Democracia (Conade), afín al MAS, de crear milicias armadas mediante una reforma a la CPE.

Por otra parte, afines al MAS rechazaron la protesta convocada por los cívicos cruceños. “El Comité Cívico no nos representa, nunca nos ha representado, ellos sólo velan intereses personales”, manifestó el vicepresidente del MAS en Yapacani, Wilfredo García.

No responder

El presidente electo, Arce, pidió respeto al resultado de las elecciones del 18/10 y convocó al país a “no responder a las provocaciones”.

En su cuenta de Twitter recordó que concluyó el proceso electoral –reconocido por sus adversarios políticos e instituciones como la Iglesia católica y avalado por las misiones internacionales de observación– y que “la decisión de las bolivianas y bolivianos debe ser respetada”.

“Es tiempo de unidad para reconstruir y vivir en paz”, señaló.

Las movilizaciones urbanas consideran que se cometió fraude en las elecciones pasadas, pero sin presentar pruebas, y exigen una auditoria al proceso que el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, desahució.

Romero aseguró que todas las misiones de observación internacional que estuvieron en Bolivia señalaron que las elecciones fueron “limpias y transparentes” y cuyos informes oficiales se constituyen en sí mismos en auditorias.

“No habrá auditoria a las elecciones del 18 de octubre (…) porque no se ha encontrado nada que ponga en tela de juicio, que cuestione la integridad y la legalidad de esta elección”, remarcó el titular del TSE.