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Kamala Harris, en los tiempos de las Vicepresidentas fuertes

Si bien Joe Biden será, muy probablemente, el próximo Presidente de USA, y acumula una vasta experiencia como legislador, tiene 3 debilidades iniciales: su inexperiencia en la Administración ejecutiva, su edad y su escaso liderazgo en el ala más proactiva del Partido Demócrata. Por ese motivo, la vicepresidenta casi con certeza, Kamala Harris, acumula tantas expectativas. De pronto, el 'modelo' vigente hoy día en la Argentina, parece tener alguna similitud con el que tendrá la economía más grande del mundo. Se desconoce si esto será una virtud o un error.

Kamala Harris, casi con seguridad, próxima vicepresidenta de USA.

El llamado 'modelo' vigente en el poder político y control del Estado Nacional en la Argentina consiste en un Presidente de bajo liderazgo en la coalición Frente de Todos (Alberto Fernández) y una vicepresidente de gran liderazgo en esa fuerza (Cristina Fernández de Kirchner). 


Siempre quedó en evidencia que la fortaleza de Fernández era hacia afuera del FdT, buscando atraer al llamado 'voto independiente', que era el plus que le faltaba a la hoy vicepresidenta para ganar el comicio (en esa captación de sufragio adicional colaboró el aliado Sergio Massa, del Frente Renovador).

En forma llamativa, este esquema de vicepresidenta de gran fortaleza ahora estará vigente en USA, de confirmarse que el Partido Demócrata gobernará el país durante los próximos 4 años.

Sucede que Kamala Harris, hoy día senadora pero en el pasado Procuradora General en San Francisco y en California, sí tiene experiencia en la gestión, al menos en municipios, participó de juntas de gobierno en el estado de California, y tiene una relación importante con sectores muy activos del Partido Demócrata.

Kamala Harris fracasó en reunir el dinero suficiente para avanzar en las elecciones primarias de los demócratas (es una regla inversamente proporcional, a menos conocimiento del electorado es mayor la inversión publicitaria necesaria), pero tiene vínculos ciertos en espacios de la fuerza propia que aún contempla con desconfianza a Joe Biden, considerado un representante del ala derecha de los demócratas.

Por este motivo, y la cuestión etaria -Kamala es de 1964 y Biden es de 1942-, hay una gran expectativa por el desempeño futuro de la posible vicepresidenta de USA. Se desconoce cómo resultará la experiencia, que en la Argentina comienza a padecer diferencias notables.

Es cierto que en la Argentina pesa mucho en la relación los problemas judiciales acumulados por la vicepresidenta de la Nación en su desempeño cuando estuvo al frente de la Presidencia, algo que no sucede en USA porque Kamala es considerada uno de los personajes más impolutas de la cúpula demócrata, pero es para considerar este escenario de mujeres con liderazgo a cargo de una vicepresidencia que se proyecta con inéditos desempeños para ese cargo.