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¿Cuándo viste las estrellas por última vez? (Las consecuencias del "progreso")

En un inicio la extensión de la luz artificial fue un logro de la ciencia, pero cada vez más la humanidad es testigo de los estragos que ha ocasionado la tecnología. 

La contaminación lumínica es el exceso de luz artificial que se refleja en el cielo de noche. Las particulas de aire, suciedad y humo hacen que se difumine y obstaculice la visibilidad.

El ser humano comenzó a modificar el curso de la naturaleza desde su misma existencia. Sin embargo, hace aproximadamente 200 años las revoluciones industriales y el "progreso" extendieron la luz artificial a cada rincón del planeta. 


En un inicio los desarrollos tecnológicos no eran más que logros científicos de la humanidad, pero llegado el siglo XXI las consecuencias comenzaron a cosecharse. 

Luego de varias investigaciones, actualmente se sabe que la luz artificial constante las 24 horas no solo altera la salud humana sino la misma genética de los animales. 

Una revisión publicada en Nature Ecology & Evolution demostró que la contaminación lumínica genera que las hojas de árboles demoren en caerse, las aves canten a destiempo y las tortugas no encuentren su camino al mar.

Principalmente son las hormonas de las diferentes especies vivas las que más se alteraron. "La supresión de la melatonina es un efecto fisiológico destacado. Debido al papel central que tiene la melatonina en la fisiología, esto tiene muchos efectos colaterales" dijo Kevin Gaston, principal autor del estudio. 

A raíz de los cambios de hábitos de sueño, también cambiaron los patrones de depredación. Mientras algunos se ven "beneficiados" otros sufren pérdidas masivas de ejemplares. 

No solo el humano residente en ciudades ha perdido la posibilidad de mirar las estrellas, sino también los animales, más indefensos ante la contaminación lumínica.