icon

Avanza la ley de etiquetado de alimentos, pero la industria mete la cuchara

La normativa saldará una deuda histórica con los consumidores y alineará al país con otros a la vanguardia a nivel global. La urgencia se da en un contexto con siete de cada diez adultos, y cuatro de cada diez niños y adolescentes, con sobrepeso.

Existen varios modelos de etiquetado de alimentos, como los centrados en nutrientes, los que se enfocan en cantidades, los sistemas de semáforos o el sistema de advertencia. En México, Chile y Uruguay usan un sistema de advertencia con sellos octogonales negros con letras blancas. Este formato es fácilmente entendible para el comprador ya que indica claramente la presencia de nutrientes críticos. Se estima que este será el modelo a aplicarse en Argentina.

El Senado tratará hoy el proyecto globalizador de etiquetado frontal de alimentos. Se busca tener la ley antes de fin de año y, de esta forma, colaborar con la epidemia de obesidad y sobrepeso que se expande en el país. 

Para beneficio de los consumidores las industrias deberán adecuarse a la nueva regulación y advertir en los envases la presencia de nutrientes críticos, como el azúcar, sodio y edulcorantes.

Sin embargo, de acuerdo a activistas y ONGs, las marcas no transitan este proceso en pasividad. Denuncian en redes sociales que algunas empresas buscan adecuar la ley a sus intereses. 

La organización Consciente Colectivo asegura que el Poder Ejecutivo modificó el proyecto de ley hacia uno más permisivo para las industrias:

"¿Qué cambió? Se flexibilizó lo que se denomina "perfil de OPS" que determina qué productos debieran llevar etiquetado frontal. Esta modificación implica que la famosa bebida (Coca-Cola) y cientos de otros productos que debieran ser alcanzados, puedan evitar el etiquetado frontal".

Agregan que lo sucedido es muy grave porque "retocan la ley para poder entrar en las escuelas, seguir dirigiendo sus publicidades a niñxs, y mantener el fomento a un estado de mentira y malnutrición en toda nuestra población".

La periodista y escritora Soledad Barruti se pregunta "¿Quién está atendiendo a las marcas que envían estas órdenes de espaldas a toda la población y luego la baja a legisladorxs?" a lo que afirma que "Autoridades del ministerio de Salud, que acá parecen más dispuestos a trabajar para las marcas que a alinearse a la evidencia que protege a la población".

"Legisladores, es importante y necesario que el proyecto no sufra modificaciones y se mantenga el perfil de nutrientes estricto, con un etiquetado que refleje las señales de cafeína y edulcorante claras y en el frente de los productos", pide la red de periodismo ´Bocado´.