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La reinfección es posible pero la inmunidad es más fuerte de lo que se creía

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai publicaron los resultados en la revista Science tras 7 meses de seguimiento de casos. Buenas noticias en la búsqueda de una salida de la pandemia. 

Una investigación realizada con información de más de 30 mil personas que dieron positivo de COVID-19 obtuvo que más del 90% tenía niveles moderados o altos de anticuerpos.

Las primeras semanas del brote, muchos veían como una salida de la pandemia que las personas se infecten y produzcan anticuerpos. Pero este argumento se derrumbó con los casos de reinfección y con el desenmascaramiento de la teoría de inmunidad de rebaño. 


Los casos de reinfección de COVID-19 fueron surgiendo, y aunque son pocos y están distanciados, se buscó establecer el patrón y conocer cuál es el tiempo que dura la inmunidad de cada contagiado. 

Con más de 7 meses de pandemia la Escuela de Medicina Icahn, Mount Sinai, publicó los hallazgos tras realizar un seguimiento a más de 30 mil personas que tuvieron el virus entre marzo y octubre. 

 El cuerpo humano genera un ejército de defensas y algunas veces desaparece rápidamente luego de la enfermedad y otras veces permanece. Por ejemplo, en el caso del sarampión la inmunidad es de por vida. 

Sin embargo no es así cuando se trata del nuevo coronavirus. De acuerdo a las conclusiones del estudio, la inmunidad por anticuerpos dura en promedio 5 meses y posiblemente aún más.

"Si bien han aparecido algunos informes que dicen que los anticuerpos contra este virus desaparecen rápidamente, hemos descubierto todo lo contrario", dijo el autor principal del estudio, Florian Krammer.

Además, tras estudiar más de 30 mil casos descubrieron que  el 90% de los recuperados tiene defensas moderadas a altas. 

El científico principal también explicó que "descubrir la solidez de la respuesta de anticuerpos al SARS-CoV-2, incluida su longevidad y efectos neutralizantes, es de vital importancia para permitirnos monitorear eficazmente la seroprevalencia en las comunidades y determinar la duración y los niveles de anticuerpos que nos protegen de la reinfección".

El próximo paso para los investigadores es definir cuáles son los compuestos medibles de la sangre que revelan la existencia o inexistencia de inmunidad, dato clave para el desarrollo y aplicación de vacunas.