icon

En la línea de batalla nadie se salva, ni los periodistas: "Me mataron a patadas"

Es una batalla campal, prácticamente enfrentamiento cuerpo a cuerpo. En el terreno: tomistas, policías, vecinos y periodistas. "Fuimos golpeados brutalmente", aseguró Leonardo Godoy, cronista de América. A su camarógrafo, los manifestantes le dieron un puñetazo en la cara. El predio ya fue desalojado, pero queda la guerra.

En el desalojo de Guernica: Fuego, pedradas, detonaciones y hasta adoquines por el aire. Hay manifestantes, policías y periodistas heridos. Hasta ahora, se contabilizan más de 30 detenidos. Foto: Capture A24

"Fuimos golpeados brutalmente, me mataron a patadas".


Contó en vivo Leonardo Godoy, del equipo de América, desde la batalla por el desalojo de un predio en Guernica (provincia de Buenos Aires) ocupado hace 3 meses.

Se le escuchaba agitado. Con un nudo en la garganta.

Alcanzó a decir, sobre los manifestantes: "Golpean al que se encuentran en el camino".

En la línea de batalla hay policías, manifestantes, vecinos y periodistas, bajo lluvia de piedras, detonaciones y la furia.

Godoy continuó narrando lo ocurrido...

"La verdad es que Marcelo (camarógrafo) está lastimado, vamos a ver si encontramos un lugar donde se pueda atender.

Es un golpe de puño fuerte en el rostro, estamos trabajando con los nervios de la situación.

Es una de las pocas veces que temimos que podía pasar. Tuvimos que salir corriendo.

Queremos agradecer a los vecinos que están tratando de prestarnos auxilio.

Y quiero llevar tranquilidad a los familiares de Marcelo Moreno, él está bien".

Mientras, Fabián Rubino, del otro equipo de América que se encuentra en el lugar, dijo: "Tenemos piedrazos por todos lados".

El balance (08:41 am)

La policía avanza con el desalojo, de hecho ya confirmaron que el predio fue desocupado.

Hasta este momento, se contabilizan más de 30 detenidos, y varios heridos entre manifestantes y efectivos.

Siguen los botellazos, pedradas, lacrimógenas y detonaciones.

Algunos vecinos se quejan porque los manifestantes han entrado a sus casas y se han llevado algunas cosas. "Todos afuera", se escuchó gritar a uno.

Mientras, otros vecinos, muestran su respaldo a los que resisten.

Esto es una guerra.