icon

La verdadera cara de Vaca Muerta: sismos y fracking, ¿cuál es la relación?

El último fue ayer al mediodía con epicentro en Sauzal Bonito, entre Añelo y Cutral Co, provincia de Neuquén. Según la Red Geocientífica Chile, el sismo fue de 4,4° Ritcher.

El sismo lo sintieron poblaciones de la capital de Neuquén, Plottier, Centenario, Cipolletti y también en Roca, ciudad vecina en la provincia de Río Negro.

Durante la primer etapa de la cuarentena los sismos "desaparecieron" en el valle conocido por el resto de país como Vaca Muerta. Pero en junio el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) registró una seguidilla de hasta 16 en una sola semana. 

Ayer las poblaciones cercanas a Sauzal Bonito sintieron otro sismo, que "coincide" con la reanudación de la fractura hidráulica tras los anuncios de nuevos subsidios al gas. 

El epicentro en esta ocasión, como en los últimos meses, corresponde a un área operada operada por YPF S.A. 

"Se han reanudado las tareas de fractura, este sismo viene a acompañar eso. Hemos registrado en otros momentos que ha pasado mucho tiempo sin sismos y, luego de los anuncios por todos conocidos en estos últimos tiempos, están fracturando nuevamente" dijo en la televisión el geógrafo Javier Grosso.


Fracking
Fracking en español es básicamente, hidrofractura. Se trata de un método no convencional para extraer gas natural de poros y fisuras de rocas con poca permeabilidad.

Según explica Greenpeace, lo que hace este método es "realizar cientos de pozos ocupando amplias áreas (la separación entre ellos ronda entre 0,6 a 2 km) e inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para extraerlo".

Las consecuencias a futuro son incalculables, van desde daños en las infraestructuras, contaminación del aire por el vapor que sale en el proceso, emisión de dióxido de carbono, degradación del paisaje, contaminación acústica y del agua de napas que se usa para consumo. 

En varios países la práctica está prohibida, como por ejemplo en Francia y el estado de Nueva York. En Argentina las protestas tienen décadas de historia y ambientalistas se oponen continuamente.