icon

8 de cada 10 chilenos vota por una Convención Constituyente para una nueva Constitución

El 18-O 2019, más de 1,2 millón de chilenos fueron a las calles exigiendo cambios: un estallido social que se resolvió prometiendo un plebiscito para votar por sí o por no una reforma de la Constitución que se remonta a los días de Augusto Pinochet Ugarte, para muchos el esqueleto de un orden institucional que ya no satisface. El 25-O 2020, los chilenos fueron a las urnas para votar masivamente a favor del Apruebo (la decisión de reformar la Constitución), y de una Convención Constitucional para concretar esa tarea, sin diputados en ejercicio. 

Datos que permiten el festejo de quienes apoyan la Reforma.

El gráfico permite un ejercicio interesante acerca del resultado electoral en Chile. Hagan juego señores y señoras.

A las 21:07 hora de Chile del domingo 25/10, el Servicio Electoral difundió el 1er. cómputo fijando una tendencia irreversible: con 36.945 mesas escrutadas, resultó que 78,17% de los electores se había manifestado por el Apruebo la redacción de una nueva Constitución y 21,83% para el Rechazo. En la consulta sobre quién debería escribir el nuevo texto, la Convención Mixta Constitucional sumaba 20,76% y la Convención Constitucional 79,24%, con el 72,65% de las mesas escrutadas. 

Ocurrió una elevada participación, impulsada por el sufragio juvenil.

A las 22.00, el nuevo cómputo consolidó el dato anterior: 77,9% para el Apruebo y 22% para el Rechazo, mientras que respecto del mecanismo reformador, la Convención constitucional recibió 78% para la Convención Constitucional y 21% para la Convención mixta.

Por un lado, confirmado el pronóstico del Servel (Servicio Electoral) acerca de una elección con mayor votación desde la instauración del voto voluntario (2012). 

Por ejemplo, en la elección presidencial 2017, había un padrón de 14.308.000 personas, de las que 46,6% (6.674.000 personas) fueron a las urnas para la 1ra. vuelta y más de 7 millones para la 2da. vuelta, 49% del padrón. 

Complicadísimo para el presidente Sebastián Piñera, cuyo estamento social votó mayoritariamente a favor de que nadie cambie, rechazando la Reforma. Piñera tendrá que vivir con la realidad de que en su gestión se aprueba una reforma estructural con la que no estaba de acuerdo.

Piñera afirmó, al conocerse los primeros cómputos electorales: "Hoy hemos demostrado nuevamente la naturaleza democrática, participativa y pacífica del espíritu de los chilenos y del alma de las naciones honrando nuestra tradición de república".

Si el recuento final lo confirma, Chile dejará atrás la actual Constitución, redactada durante el gobierno de facto de Pinochet y considerada por muchos como el origen de las grandes desigualdades del país.