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Ya somos pobres, o cada vez estamos más cerca de serlo

Parece que la pobreza, o ya está instalada en casa o está cerca de estarlo. Una familia que gane 2 sueldos mínimos (del recién aprobado) todavía necesitaría $10.000 para no ser pobres. Y es que, según datos del INDEC, la Canasta Básica Total se situó en $47.216 para el mes de septiembre, mostrando una suba de 3,8%, la más alta en lo que va de año. 

En septiembre, una familia tipo necesitó tener ingresos por arriba de los $47.216 para no ser pobres. Ni con 2 sueldos mínimos del nuevo, es suficiente. Bueno, se sabía que pasaría. Foto: NA

Para que una familia tipo (2 adultos y 2 niños) no sea pobre en Argentina necesita tener ingresos por encima de los $47.216.


Así lo determina el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

Y es que para el mes de septiembre la Canasta Básica Total (CBT) subió 3,8%. Es usada para medir la línea de pobreza.

De hecho, la canasta de pobreza se ubicó 1 punto porcentual por sobre la inflación de septiembre.

Mientras, para no ser indigente, una familia necesita tener ingresos por arriba de los $19.430.

En este caso, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 3,4%. Es la que se usa en la medición de la indigencia.

Con estos datos, y aunque ya se sabía que pasaría, una familia de 4 integrantes necesitaría más de 2 sueldos mínimos (del nuevo) para no ser pobres. 

Recordemos que, si bien la CGT y la CTA Autónoma pedían un mínimo de $45.000 para responder a la Canasta Básica (de agosto), el aumento pactado fue inferior.

 Ayer fue oficializado. De esta forma el salario mínimo llegará en octubre a $18.900, en diciembre a $20.587 y en marzo a $21.600.

¿Cómo se obtienen estos valores?
Según fuentes oficiales: “En relación con la evolución de los precios, la CBA se ubicó por encima de la inflación de Alimentos y Bebidas del IPC del GBA (2,8% mensual) debido al incremento en los precios de algunos productos que tienen una mayor ponderación en la canasta alimentaria, tales como Pan (8,9%) y algunos productos estacionales como Frutas (9,2%) y Verduras (13,7%). En tanto, la CBT también se ubicó por encima del Nivel General, que registró para el mes una suba de 2,8 por ciento”.

Y aclararon que determinaron la canasta básica alimentaria (CBA) tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto, de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra esas necesidades durante un mes. Además, se seleccionaron los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).

Mientras, “para determinar la canasta básica total (CBT) se amplía la CBA, considerando los bienes y servicios no alimentarios. La estimación se obtiene mediante la aplicación del coeficiente de Engel (CdE), definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia”, explicaron.