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Una investigación señala el horario de ejercicio físico más efectivo para prevenir cáncer

Se publicó en el International Journal of Cancer y guía a que nuevos estudios relacionen de forma más específica el riesgo y probabilidad de cáncer con detalles del horario de entrenamiento.

De acuerdo a la OMS, en 2012 el cáncer causó 8,2 millones de muertes, de las cuales el 30% puede prevenirse debido a que son causadas por cinco factores de riesgo comportamentales y alimentarios: índice de masa corporal elevado, consumo insuficiente de frutas y verduras, falta de actividad física y consumo de tabaco y alcohol.

Los cánceres comienzan con la transformación de una sola célula, que puede tener su origen en agentes externos o/y en factores genéticos heredados. Se sabe que el 30% de las muertes por esta enfermedad pueden prevenirse con hábitos como el ejercicio físico. 

En este marco, un reciente estudio sugiere que entrenar entre las 8 y las 10 de la mañana previene el cáncer, comparado con otros horarios más tarde del día. 

La conclusión es altamente pertinente dada la prevalencia de cáncer en el mundo. Solo en Estados Unidos, se cree que para fines de este año 1.806.590 personas van a recibir un diagnóstico de cáncer, mientras que 606.520 personas morirán por esta causa. Además, en 2018 casi la mitad de la población no hacía la cantidad mínima de ejercicio recomendada al día. 


El estudio

Los investigadores se enfocaron particularmente en el cáncer de mama y próstata. En cuanto al primero, demostraron que es un 25% menos probable si se realiza actividad física temprano a la mañana. Para el segundo, las probabilidades son 26% menores. 

A pesar que este estudio no indagó sobre las causas, los científicos creen que en el caso de las mujeres puede deberse a que el entrenamiento temprano reduce los niveles de estrógeno ya que alrededor de las 7 la hormona es más activa. En efecto, son menores los riesgos de desarrollar un tumor. 

También sugirieron que la melatonina tiene un rol importante aquí, debido a que entrenar más tarde se atrasa la producción hormonal. 

Sin embargo, los autores destacaron que para definir estas conclusiones se requieren más estudios y de mayor especificidad. Lo que está claro es que cualquier persona puede reducir su riesgo al dedicar al menos 150 minutos a la semana al ejercicio físico. 


Ritmo circadiano

La evidencia también apunta a que, aún en un nivel de cientificidad "probable", el ritmo circadiano está vinculado a la probabilidad de desarrollar cáncer. Este concepto se refiere a los procesos biológicos que afectan el ciclo de sueño-vigilia de una persona.

Esta asociación es más clara en el caso del cáncer de mama, pero aún resta establecerla de forma definitiva y indagar en otros tipos.

En cuanto al ejercicio físico, se demostró que tiene la capacidad de modificar el ritmo circadiano y de reducir los daños de malos patrones de sueño. En resumen, ritmo circadiano, calidad del sueño y ejercicio físico son variables claras y directamente relacionadas a la probabilidad de cáncer.