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Semana de disputa entre carnívoros y veganos en el Parlamento Europeo

Un bando no acepta que se utilicen palabras originalmente de productos animales en comidas a base de plantas. Del otro lado, argumentan que la estrategia es para que la transición alimenticia de las personas sea más amigable. 

¿Puede ser vegana una hamburguesa o deja de ser "hamburguesa"? ¿Y las salchicas a base de soja pueden ser vendidas como "salchichas"? La disputa de larga data llega a instancias parlamentarias esta semana.

La guerra de carnívoros versus veganos llega a un punto cúlmine esta semana en el Parlamento Europeo. El miércoles los eurodiputados deben votar una propuesta respaldada por la Comisión de Agricultura que impondrá nuevas limitaciones a la industria alimenticia basada en plantas. 

En concreto, buscan que las etiquetas de productos veganos no lleven términos relacionados a derivados animales como "hamburguesa", "bistec" o "salchicha".

Si los eurodiputados deciden avanzar con la medida, ya no habrá hamburguesas de legumbres, salchichas de soja o bistec de verduras. 

Naturalmente, son los productores de carne los que buscan aplicar las modificaciones. Aunque algunos miembros parlamentarios no concuerdan, como Petri Sarvamaa que tildó de injusta a la propuesta o el finlandés Ville Niinistö quien aseguró que se trata de un intento para eliminar a los competidores del mercado. 

Por su parte, las organizaciones ambientalistas y adeptos a la alimentación vegana firmaron un documento en el que aseguran que, si se hacen  efectivas estas modificaciones, entrarán en conflicto con las metas de reducción de CO2 y otros objetivos climáticos. 

Además, argumentan que la industria verde ha crecido alrededor de un 10% interanual y sería un intento de boicotearla. 

La polémica tiene su historial en Europa. Por ejemplo en Finlandia, la Autoridad de Seguridad Alimentaria emitió un dictamen en el que dice que la carne vegetal no es un término adecuado para describir un producto de origen vegetal. Ante esto, una empresa presentó una queja y el asunto sigue en proceso. 

El eurodiputado finlandés Ville Niinistö dijo en su cuenta de Twuitter que "El Parlamento Europeo está lidiando con una propuesta absurda" que sería lo mismo que "una albóndiga estaría prohibida porque la carne intenta disfrazarse de pastel".

Además señaló que este tipo de protecciones se diseñan "para garantizar que los consumidores no sean engañados y puedan saber qué están comprando por su nombre". Sin embargo explicó que "este principio se está alterando, porque el propósito del plan es proteger a algunas empresas".

La definición del Parlamento se espera para miércoles, y sin duda marcará un precedente en la disputa.