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Hoy más que nunca, auto-examen en casa y chequeo médico

Durante todo el mes y específicamente el 19 de octubre, se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Mama, enfermedad que afecta a una de cada 8 mujeres en Argentina.

El auto-examen mensual es clave pero debe reemplazar el chequeo médico, que debe ser anual a partir de los 40 años o a partir de los 30 en casos de antecedentes familiares cercanos.

El cáncer de mama es el de mayor incidencia en mujeres y la primera causa de muerte por tumores en mujeres, con un saldo de 5.400 pérdidas al año. Pero también las posibilidades de cura son altísimas ya que en la etapa inicial de la enfermedad alcanzan al 95%.

Más del 75% de las mujeres con este cáncer no tiene ningún antecedente familiar y por eso la detección temprana es fundamental. Control médico y auto-chequeo son las dos estrategias claves para aminorar el riesgo.

Sin embargo, en medio de campañas de concientización llegó la pandemia y la situación se recrudeció. Los índices de chequeos disminuyeron drásticamente a un 40% y la cantidad de cirugías a solo un 35% respecto a años pasados.

El problema es que, al no aparecer síntomas y no tener antecedentes, quienes hoy no se controlan pueden ser pacientes avanzadas de aquí a dos años.

Por estos motivos es importante:

# Antes de los 35 años realizar un control ginecológico y, si el médico considera necesario, también una ecografía mamaria.

# A los 35 realizar la primera mamografía.

# Desde los 40, realizarlas una vez al año.

# En casos de antecedentes de en la madre, hermana o hija se recomienda realizar el primer control a los 30 años.

 

En casa

Argentina, luego de Uruguay, es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama y es más elevada entre los 50 y los 80 años de edad.

En este marco, aunque no reemplazan el chequeo médico, las acciones en contra de esta tendencia empiezan en la propia casa. Según la organización Breast Cancer son 5 los pasos básicos:

1) Pararse frente a un espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera y mirarse las mamas. Se deben observar: mamas de tamaño, forma y color normales, mamas bien formadas, que no presentan deformaciones ni inflamaciones visibles.

Informar al médico si hay: formación de hoyuelos; arrugas o bultos en la piel; cambio de posición de un pezón o pezón invertido (está metido hacia adentro en lugar de sobresalir); enrojecimiento; dolor; sarpullido; inflamación.

2) Observar lo mismo con los brazos levantados.

3) Fijar si sale líquido de uno o ambos pezones (puede ser transparente, lechoso o amarillento, o sangre).

4) Palpar las mamas, acostada y con las manos invertidas, es decir, la mama izquierda con la mano derecha y viceversa. Utilizar un tacto firme y pausado con las yemas de los dedos, manteniendo los dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular, del tamaño de una moneda aproximadamente. Controla la mama completa de arriba a abajo y de lado a lado: desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen, y desde la axila hasta el escote.

5) Palpar de la misma forma estando de pie o sentada. Muchas mujeres prefieren realizar este paso es en la ducha.