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La deforestación está aniquilando al gibón de Hainan

Junto al siamang, los gibones forman casi 20 especies distintas. Ellos se distinguen por vivir sólo en los árboles, tener los brazos más largos respecto del cuerpo, ser monógamos y moverse haciendo péndulo con los brazos. Están en peligro de extinción total, condenados por la pérdida de habitat, condena que les impone la llamada 'civilización' que ha arrasado con el planeta Tierra. En China hay un curioso intento de salvar 30 ejemplares.

Los gibones son más pequeños que los grandes primates. La especie de mayor tamaño, el siamang, no supera el metro y medio y los 13 kilos de peso. Carecen de rabo y suelen andar erguidos. Es muy llamativa y característica la nariz con las fosas nasales pegadas y orientadas hacia abajo. Se alimentan a base de pulpa de fruta, sobre todo de la que es pequeña y de colores vistosos. Comen en familia, evitando así competir con monos más grandes que ellos de los alrededores. Ingieren también hojas tiernas de los árboles y unos pocos insectos, para tener proteínas.

El gibón vive en grupos -4 individuos de media, una pareja con dos crías, que se mantienen muy juntos físicamente y por medio del acicalamiento-, defiende sus predios -desde 1,5 Km2 hasta los 6 Km2-, y sus vocalizaciones pueden escucharse a más de 1 kilómetro de distancia, sobre todo cuando la pareja que controla una zona forma un “dueto”. Los machos cantan para marcar el territorio o atraer congéneres sexuales.

Los gibones tienen un pelo que cambia según la edad y el sexo que tengan. El pelaje se les va oscureciendo con la edad. Es áspero y a veces se acumula en mechones alrededor de la cara que son muy distintivos. Una característica única que tienen es el dedo pulgar: al desplazarse, se alinea con el resto de los dedos, pero cuando están usando objetos, se opone al resto como los de los humanos.

El hábitat natural del gibón de Hainan es la selva, bajo los trópicos y muy lluviosa: China, India, Indonesia e islas de Borneo, Java, Sumatra. 

Ellos viven en zonas con árboles -de los que se alimentan-.

Los siamangs optan por los árboles más altos porque prefieren alimentarse de hojas y no de frutas. 

Los gibones pueden sobrevivir relativamente bien en zonas arbóreas.

Ambos están en serio peligro de extinción, así como el siamang: la deforestación los está matando. 

También la caza de mascotas exóticas. O la gastronomía de especies exclusivas. O la búsqueda de medicamentos especiales. 

Algunas especies, como el gibón de manos blancas, ya se han extinguido. No quedó ningún ejemplar. 

El gibón plateado o de Hainan, están a punto de desaparecer: 30 individuos registrados. 

Kadoorie

Kadoorie Farm and Botanic Garden, un grupo de conservación de Hong Kong, acaba de publicar un estudio acerca de cómo los gibones, los primates más raros de la Tierra, han reaccionado al 1er. puente de dosel artificial instalado para ayudarlos a atravesar brechas en el bosque que pueden afectar su dispersión, alimentación y reproducción. 

Los conservacionistas instalaron el puente de 2 puntas de 16 metros en 2015, atando cuerdas resistentes al montañismo, a árboles robustos para que los simios pudieran pasar por el lugar de un deslizamiento de tierra inducido por un tifón, e instalaron una cámara para documentar el uso del cruce. 

Y 5 años después hay resultados muy interesantes.

La deforestación, los tifones y los deslizamientos de tierra pueden fragmentar los bosques. Los gibones han encontrado una herramienta de escape.

"Si bien la restauración de los corredores de los bosques naturales debería ser una intervención de conservación prioritaria, los puentes de dosel artificial pueden ser una solución útil a corto plazo", dice el estudio en la revista Scientific Reports. 

Aunque los machos más grandes pueden saltar aún entre árboles muy espaciados, las hembras embarazadas o las que tenían bebés tuvieron dificultades para cruzar el área del deslizamiento de tierra. 

Una vez que el puente de dosel simple estuvo en su lugar en la Reserva Natural Nacional de Hainan Bawangling, los gibones tardaron un poco más de 6 meses en comenzar a cruzarlo, pero lo hicieron y aumentaron gradualmente su uso en los años siguientes. En estos 5 años han podido aumentar su población: de 10 a 30 ejemplares. Son los sobrevivientes.

La mayoría de los gibones cruzaban por "pasamanos": caminando sobre una cuerda con las manos sosteniendo la segunda cuerda como pasamanos, o trepando por debajo de las cuerdas primero con todas las extremidades. 

Al rescate

"Se estima que más de 2.000 individuos vivían en toda la isla en la década de 1950, pero debido a la caza furtiva desenfrenada y la pérdida de bosques, la población disminuyó drásticamente a menos de 10 individuos en la década de 1970" antes de que un esfuerzo decidido de los conservacionistas provocó que el número llegue a 30, dijeron Kadoorie Farm y Botanic Garden. 

A partir de 2020, Hainan es la única especie de gibón evaluada por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza que tiene una población estable, según Kadoorie, y agregó que "las otras 19 especies están disminuyendo en número".

Los investigadores consideran que el puente del dosel, aunque prometedor, es una solución temporal. Después de construirlo, Kadorrie lanzó un proyecto de reforestación en el lugar del deslizamiento de tierra.