icon

Piñera bajo fuego amigo, 2 iglesias incendiadas, saqueos y ataques a comisarías

Aniversario en Chile de 1 año del estallido socialo 18-0 de 2019, que alentó cambios en el país. Sin embargo, mientras decenas de miles de personas se congregaron pacíficamente en el sector de Plaza Baquedano para conmemorar el primer aniversario del estallido social, una minoría recurrió a la violencia y hubo incendios en la Iglesia institucional de Carabineros, en el sector de Parque San Borja; y la Iglesia de la Asunción, en Vicuña Mackenna y Pierre de Coubertin. También saqueos y ataques a comisarías.

Durísimo lo de Chile otra vez.

Pasadas las 16:00, un grupo de encapuchados ingresó a la Iglesia de Carabineros, capilla católica apostólica romana en Santiago de Chile, que ya había sufrido un ataque incendiario en enero 2020, armaron barricadas con objetos sustraídos en el lugar, e intentaro permanecer en el lugar. Pasadas las 16:30, Carabineros informó de 5 detenidos relacionados con estos hechos.

A las 19:30, una turba atacó la Iglesia de la Asunción, sacando figuras religiosas y prendiendo fuego al recinto. Las llamas consumieron la edificación, provocando el desplome del campanario, construcción de 1876. El recinto ya había sido vandalizado en una protesta en noviembre 2019.

En Plaza Italia, un grupo inició un incendio en el edificio de la Mutual de Seguridad.

También se reportaron saqueos en 

** el minimarket del servicentro, en Diagonal Paraguay con San Camilo; 
** el supermercado Santa Isabel, de Portugal con Diagonal Paraguay, y 
** la multitienda Hites, en la Alameda con San Antonio.

En el sur de Santiago, hubo violencia en Protectora de la Infancia: un grupo de individuos atacó la 20ª Comisaría de Puente Alto. Es el recinto policial blanco de múltiples ataques desde que se produjo el caso de Anthony, el menor de edad lanzado desde el puente Pío Nono por un efectivo de Carabineros.

También ocurrieron otros desmanes en la ciudad capital chilena.

El domingo

En el 1er. aniversario del estallido social, con banderas y bengalas, la "zona cero" del conflicto nuevamente fue escenario de una manifestación que a las 18:00, Carabineros estimó en 25.000 personas.

La web El Mostrador, describió así la situación:

"En medio de la pandemia, la pintada, repintada y restaurada plaza santiaguina fue visitada este domingo 18/10 por miles de personas que, de forma pacífica, repletaron el emblemático lugar en conmemoración de la revuelta que dio paso a la histórica decisión de reemplazar la actual Constitución heredada de la dictadura cívico-militar. (...) Entre los hechos que dejó la jornada figura lo sucedido con el alcalde Daniel Jadue, quien se retiró del sector increpado por manifestantes, una riña de barristas y luego los incendios de la iglesia institucional de Carabineros y la iglesia de la Asunción, además de saqueos en las inmediaciones. Desde Palacio, el ministro del Interior Víctor Pérez, junto a los subsecretarios Juan Francisco Galli y Katherine Martorell, sostuvieron una reunión de coordinación, vía zoom, con todos los intendentes del país, y el Presidente Sebastián Piñera llegó en la tarde para una reunión de evaluación de la jornada con el general director de Carabineros, Mario Rozas".

En su columna dominical en el conservador diario El Mercurio, titulada “¡Qué fiasco!”, el rector de la UDP, Carlos Peña, fue lapidario con la conducción del Gobierno y en especial del presidente Sebastián Piñera. Durísimo el 'fuego amigo' al jefe de Estado.

A su juicio “sería tonto —aunque habrá quien esté tentado a hacerlo— exculpar al Presidente Piñera de lo que ocurrió (…) Por supuesto, el Presidente no es el autor de las causas sociológicas de la crisis; pero su desempeño brindó la oportunidad para que ella se desatara”. 

Peña señaló el “acentuado narcisismo” del Presidente, que lo condicionó en la previa del 18-O de 2019. 

Tras el estallido, Piñera ha devenido en “un personaje de televisión que, con la regularidad de un programa de entretención, distribuye lugares comunes (…) como queriendo suplir con la pantalla la ausencia de su voluntad” y que no convence ni siquiera a sus partidarios.

Peña sostiene que “no vale la pena engañarse. Cuando sus partidarios hacen las cuentas del debe y el haber, e incluso mientras lo aplauden, se les ve mover levemente la cabeza y se les escucha decir entre dientes: ¡Qué fiasco!”.