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La vacuna contra covid-19, el nuevo petróleo

Hay una geopolítica en base a la vacuna del covid-19 y también proyectos de negocios en satisfacer la demanda que impone la pandemia. En el caso de Rusia, con sus vacunas, en especial la Sputnik V, hay un diseño que puede salirle mal (si se popularizan las vacunas de Occidente que se prometen cercanas, o al menos en 20211) o bien (si Moscú puede aprovechar la ventana de oportunidad que todavía tiene). El tema es muy interesante. El enfoque favorable a Rusia se expone aquí en el texto de Vlad Smertin, para Komsomólskaia Pravda, que también aborda en la entrelínea el gran problema que se le presenta a Vladímir Putin con la reconversión energía que se acelera en Occidente: los hidrocarburos contribuyen al calentamiento global, y se imponen fuentes de energía menos contaminantes. ¿Qué hacen los países que tienen su economía girando sobre el petróleo y el gas? La conclusión es que, a partir de Sputnik V, Rusia intentará ocupar un rol en el mercado farmacéutico global.

Las 2 dosis de la Sputnik V, que se aplica con 21 días de diferencia entre una y otra.

Vlad Smertin, para Komsomólskaia Pravda:

Vencer al covid-19 no sólo es importante para la salvación de vidas humanas y prestigioso desde el punto de vista de la reputación de científicos y países. También es ganancioso. La vacuna es una mercancía que, pese a toda su importancia, no se puede simplemente entregársela gratis a todo el mundo. “Komsomólskaia Pravda” (KP) estudió quién u cuánto ganará con la colocación de la vacuna rusa “Sputnik V”.

El precio de la cuestión

La primera vacuna rusa contra el coronavirus (hay otras dos en pruebas clínicas), pese a las contradictorias repercusiones de algunos expertos, marcha triunfalmente por todo el mundo. Las ampollas están listas para ser enviadas a Bielorrusia, India, Brasil, México… 

El efectivo trabajo de los científicos, por lo visto, aseguró a Rusia un liderazgo mundial del mercado de medicamentos.

“Y esto cuando hasta hace poco Rusia jugaba, puede decirse, un insignificante papel en ese mercado mundial –le comenta a KP Nikolái Bespálov, director de desarrollos de la compañía analista RNC Pharma-. Ahora el volumen de nuestra exportación en este rubro oscila entre 40.000 millones y 45.000 millones de rublos (entre US$ 515 millones y US$ 580 millones). Pero si la vacuna ‘Sputnik V’ se dispara, el crecimiento será geométrico porque el covid-19 se pasea por todo el planeta, el mercado de la vacuna contra esta peste es enorme."

Según evaluaciones del FRID (Fondo Ruso de Inversiones Directas) la demanda de la vacuna asciende a 3.000 millones a 5.000 millones de dosis. Si se traduce esto al idioma del dinero, está en el orden de los US$ 75.000 millones. Los nuestros están dispuestos a morder al menos un cuarto de esta torta.

Quién está ganando

“Con toda probabilidad, se trata de suministros de antigénicos, partículas de virus, para organizar la producción en el país-receptor –explica Bespálov-. Porque en Rusia simplemente no existen semejantes capacidades de producción que permitan fabricar vacunas para todo el mundo. Pienso que incluso China no se las arreglaría. Las vacunas listas serán remitidas, supongo, a nuestros aliados más cercanos, como esto ocurre ahora con Bielorrusia”.

Resulta, entonces, que las compañías farmacéuticas rusas ganarán sólo en las ampollas que se entregarán a Minsk y a otros “allegados”. Y también, claro, al mercado interno.

En el esquema con los suministros del elemento activo la ganancia principal recaerá en los elaboradores de la vacuna. 

En el caso de “Sputnik V” será el Centro “Gamaleia”. Junto con él en una clara supremacía debe estar el FRID, una oficina estatal que aporta dinero del presupuesto a proyectos potencialmente exitosos. 

Ya en plena primera ola se supo que el FRID financiaba la creación de la vacuna anti-COVID y su director general, Kirill Dmítriev incluso la probó en sí mismo.

Bespálov aclara que “otra cosa que no conocemos es en qué condiciones, precisamente, tuvieron lugar estas inversiones. Pero tomando en cuenta que no fueron transferencias directas del Ministerio de Salud, sino que fueron captadas del FRID, las autoridades claramente tomaron en cuenta las ganancias”.

¿Puede ser que el éxito de la vacuna le inaugure a Rusia un nuevo ámbito en el mercado mundial y las vacunas sean para nuestro país, sino un nuevo petróleo, al menos como esas nuevas centrales atómicas que estamos construyendo en muchos países?

“Por una parte –asegura Bespálov- la historia del éxito siempre es útil. Pero la popularidad de “Sputnik V” automáticamente no elevará el interés hacia otras elaboraciones de nuestros científicos. Aunque ellos tienen productos para ofrecer a la exportación. Los fármacos no son un artículo de demanda estándar. Cada país tiene sus requerimientos para aceptar preparados en su mercado y con cada nuevo medicamento es necesario pasar de nuevo por estos procedimientos. Así que las estructuras estatales que responden por la promoción de la exportación rusa de vacunas y medicamentos tienen aquí en qué ocuparse”.