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Mujer y mujer rural: cómo empeoró la pandemia la realidad de un cuarto de la población mundial

El Día de la Mujer Rural surgió para reivindicar su función social, su contribución al desarrollo agrícola, su rol para la seguridad alimentaria y para la erradicación de la pobreza.

Las mujeres rurales trabajan como agricultoras, asalariadas y empresarias. Sin embargo sufren de manera desproporcionada la pobreza y no disponen del mismo acceso a la tierra, créditos, materiales agrícolas, mercados o cadenas de productos que sus pares varones. Tampoco gozan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación y la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento.

De acuerdo a la organización internacional contra la pobreza Oxafam, el acceso a la tierra es uno de los problemas más graves que enfrentan las mujeres rurales en el mundo. "Ellas representan más de la cuarta parte de la población mundial, pero solo el 2% de la tierra es suya y reciben solo el 1% del crédito para la agricultura".


En el Día Internacional de la Mujer Rural del 2020 este es un problema más de ya difícil realidad previa, agravada en un contexto más desigual que el año pasado a causa de la pandemia.

La actualidad presenta una desventaja doble para las mujeres rurales. Por un lado la profundización de la existente brecha de género en un año de crisis socioeconómica. Por el otro, en contexto rural las mujeres: 

# tienen menos acceso a servicios de salud de calidad
# tienen menos acceso a medicamentos y vacunas
# son victimas de estereotipos de género que limitan las posibilidades de acercarse a un profesional de la salud
# son más propensas a recibir información falsa por la falta de acceso a las tecnologías
# son las responsables simbólicas y efectivas del cuidado y educación de los niños durante el confinamiento
 
El problema del acceso a la tierra también se vio desmejorado este año, ya que según explica la ONU, "las normas y prácticas discriminatorias de género impiden que las mujeres ejerzan los derechos sobre la tierra y la propiedad en la mayoría de los países y las viudas de COVID-19 corren el riesgo de ser desheredadas".
 
En los últimos días circuló en las redes sociales un video de un varón trabajando en una construcción que acusa a las mujeres de no ser capaces de levantar ladrillos, paredes y casas. En el Día de la Mujer Rural la lección queda más que clara y se visibiliza la fuerza de trabajo que aportan las mujeres desde sectores básicos como la propia agricultura.