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Crearon un potente antibiótico con veneno de avispa

La investigación la lideró el doctor en Microbiología e Inmunología César de la Fuente de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) y fue publicada el lunes en la revista PNAS.  

La resistencia del organismo humano a los antibióticos es reconocida por la Organización Mundial de la Salud como uno de los mayores problemas actuales y a futuro de la salud de la humanidad. La falta de efectividad de estos fármacos en las personas podría causar 10 millones de muertes anuales hacia el 2050, sobre todo por enfermedades respiratorias, sexuales y urinarias.

Investigadores crearon un antibiótico a base de veneno de avispa cuya eficacia ya fue demostrada en ratones que, luego de ser infectados con Escherichia coli, se les administró el fármaco y el 80% de los ejemplares sobrevivió. Naturalmente habrían muerto todos. 


El equipo de científicos alteró la sustancia del insecto para que no sea tóxica en humanos y ya patentó el hallazgo que funciona de manera muy similar a los mejores y más usados antibióticos actualmente, que son gentamicina e imipenem.


El veneno se denomina científicamente como Vespula lewisii y, aunque hace varios años se conocía, no se había logrado inactivar la molécula tóxica.


El nuevo antibiótico en proceso de creación tiene una triple función. Por un lado es antimicrobiano, es decir mata y/o detiene el crecimiento de bacterias. A su vez es inmunomodulador porque fortalece el sistema inmune y ayuda a luchar contra la enfermedad. Y por último, tiene un tercer beneficio relacionado a propiedades antiinflamatorias.


Las bacterias multiresistentes son un problema de salud global cada vez mayor. El director del estudio, de la Fuente, explicó a El País que "lo que está pasando en la actualidad es que las bacterias han desarrollado mecanismos para sobrevivir e inactivar a los antibióticos que tenemos en los hospitales y en las farmacias". Además añadió que "hemos usado los antibióticos de manera masiva y ahora las bacterias están generando resistencias. Los antibióticos que tenemos hoy en día ya no funcionan muy bien".


De ahora en adelante el equipo busca probar el potencial antibiótico con otras bacterias que sean más propensas a desarrollar resistencia que la Escherichia coli.