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A falta de gasolina, hasta los cadáveres van en bicicleta

Puede parecer una imagen del pasado. Pero, no. Ocurre en un país petrolero, donde ahora tener gasolina es un lujo o un milagro: Venezuela. Ahí, ni el coche fúnebre se salva de la escasez de combustible, y aquellos que sí logran surtir deben cobrar 'un ojo de la cara', como se dice popularmente. Por ello, los muertos son llevados a pedal, en bicicleta, una penosa postal que se hizo viral hace unos días.

Los coches fúnebres no escapan a la escasez de gasolina. Los ciudadanos han tenido que improvisar, no sólo por la falta de combustible, también de dinero para darle el último adiós a sus seres queridos. Ocurrió en el estado Yaracuy, Venezuela. Foto: @JuniorParra19 (Twitter)

Hace calor. El hombre con sudadera sin mangas, de color azul, avanza despacio.

Va manejando una bicicleta vieja, pero un tanto modificada. Incluso parece ser una bicicleta de niño.

En la parte trasera le adaptó una especie de parrilla y dos ruedas. Algo pesado debe cargar.

Encima de la parrilla está una caja de madera, una urna, un féretro. 

Le sigue en caravana algunas personas a pie, con flores en la mano, y el barbijo cubriendo sus rostros del coronavirus.

La escena da dolor. Es la penuria de trasladar un muerto en Venezuela.

Y es que, todo se vuelve más penoso con la escasez de gasolina agravada en la pandemia. Por ello, la improvisación. Por ello, la bicicleta.

La postal es de Chivacoa, estado Yaracuy (una provincia para este lado del mundo).

Ahí, como en cualquier parte del país, es casi un milagro surtir en una estación de servicio.  Atrás, muy atrás, quedó eso de que Venezuela vendía la gasolina más barata del mundo. Ya se la pide a Irán.

El diputado Biaggio Pillieri (de ese estado) opinó sobre la dantesca escena: "Así trasladan una urna en Venezuela (...) un país petrolero arruinado, sin gasolina y con ciudadanos oprimidos por el régimen", remarcó en su cuenta de Twitter.

Ya días antes, se había hecho popular en las redes sociales una postal similar: En un cementerio de la ciudad de Coro en Falcón, un hombre se vio en la difícil obligación de trasladar el cuerpo de un niño sobre una carretilla. 

El cuerpecito sólo iba envuelto en sábanas.

"No merecemos presenciar la escena por demás dolorosa, dantesca y descalificadora del ser humano que merece respeto y consideración aún después de muerto", manifestó Olga Elena Hidalgo de Curiel, presidenta del Ateneo de Coro, al medio El Pitazo.

Mientras tanto, el Gobierno relanzó, hace una semana, un plan para distribuir gasolina por número de matrícula vehicular. Pero continúan las filas y los retrasos.

Para que tengan idea, hasta una semana puede pasar una persona esperando surtir el tanque de combustible.

Por eso, con gasolina de Irán o sin gasolina, sigue habiendo lugar para la penuria.