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Día clave para la nueva jueza anti aborto en la Corte de USA

Mientras fue abogado del presidente Donald Trump en la Casa Blanca, Donald F. McGahn II, promovió el objetivo de rehacer el Poder Judicial federal de acuerdo con sus propios puntos de vista conservadores. Egresado de la católica Universidad de Notre Dame y ex abogado oficial del Partido Republicano, él  recomendó personalmente a Trump que nominara a Neil Gorsuch para reemplazar a Antonin Scalia y a Brett Kavanaugh para reemplazar a Anthony Kennedy en la Corte Suprema, Él tuvo que ver con el ascenso de Amy Coney Barrett, entonces profesora universitaria, a la Corte de Apelaciones del 7mo. Circuito. Su sucesor, Pat Cipollone, compartió ese criterio y ahora ella puede llegar a la Corte Suprema.

Amy Vivian Coney Barret. Para grupos conservadores que apoyan a Donald Trump, éste puede perder la reelección pero permanecerá un legado indiscutible: una Corte Suprema de Justicia contraria a los puntos de vista del Partido Demócrata, en especial al ala más liberal en lo social o de izquierda.

Donald Trump anunció su selección de la jueza Amy Vivian Coney Barrett para cubrir la vacante creada por la muerte de la juez Ruth Bader Ginsburg, y el Senado inicia el proceso de confirmación o rechazo de la propuesta presidencial. 

En 2016 Donald Trump prometió nombrar jueces que revocarían el derecho federal al aborto. Él presentó a la jueza Barrett ante una audiencia de conservadores prominentes que incluían al evangelista Franklin Graham; la columnista de Fox News, Laura Ingraham; y la viuda del juez Antonin Scalia, de que había sido su asistente.

La jueza Barrett tiene un perfil conservador diferente a la de los otros jueces incorporados por Trump a la Corte Suprema, Neil M. Gorsuch y Brett M. Kavanaugh.

The New York Times hizo notar que la jueza Barrett es del sur y el medio oeste, no los grandes centros urbanos que habitualmente marcan la agenda federal, su carrera la ha dedicado a la enseñanza mientras criaba a 7 hijos, incluidos 2 adoptados de Haití y 1 con síndrome de Down, y tiene una fe religiosa muy devota. Sus raíces están en un movimiento populista de catolicismo carismático.

Desde sus años de formación en Louisiana hasta su vida actual en Indiana, la jueza Barrett ha sido moldeada por una comunidad religiosa que se dice interdenominacional pero es básicamente católica apostólica romana, People of Praise o Gente de Alabanza, que tiene alrededor de 1.650 miembros adultos, incluidos sus padres, y se basa en las tradiciones del cristianismo carismático como hablar en lenguas.

El grupo tiene una visión estricta de la sexualidad humana que incluye reconocer al esposo como cabeza de familia. Los Barrett, sin embargo, describen su matrimonio como una sociedad.

Algunos ex miembros del grupo dicen que podría ser demasiado intrusivo. Otros miembros, como Barrett, parecen haber valorado su membresía. Pero ella nunca mencionó su pertenencia cuando llenó un formulario para el Comité Judicial del Senado que preguntaba por las organizaciones a las que pertenecía.

En el momento de la confirmación para la Corte de Apelaciones, varios números de la revista del grupo, "Vine & Branches", que la mencionaban a ella o a su familia, fueron eliminados del sitio web People of Praise.

Los familiares también se han negado a comentar sobre su participación.

Coalición conservadora

Ella ha dejado en claro que cree que la vida comienza en la concepción y se conoce que ha ocupado puestos de liderazgo en People of Praise, que en las escuelas que financia la organización -y a la que han asistido sus hijos- se enseña que el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Sus opiniones judiciales indican un amplio apoyo al derecho a portar armas y a un rol más importante de la religión en la vida pública.

En tanto, no parecen existir impedimentos en el Comité Judicial del Senado, dominado por los republicanos, que impidan aprobar la nominación de la jueza Barrett en la Corte.

Sería una incorporación decisiva para el caso que debe resolver la Corte Suprema, sobre la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio. Los conservadores se oponen al sistema Obamacare.

"Si piensas en la coalición conservadora como conservadores empresariales tradicionales, libertarios y conservadores cristianos, los conservadores cristianos siempre han sido los más atípicos en esa ecuación", dijo Joshua C. Wilson, un científico político de la Universidad de Denver que ha estudiado a los movimientos políticos y sociales que utilizan la ley para alcanzar objetivos políticos. 

"Ella tiene las credenciales y la experiencia de los abogados conservadores seculares tradicionales que son familiares de la Sociedad Federalista, pero también está firmemente relacionada y representa a las filas de élite del emergente movimiento legal cristiano conservador", agregó. La Sociedad Federalista es a la corporación judicial estadounidense lo que el Tea Party es a la política: los ultraconservadores.

People of Praise

La web especializada en temas religiosos Tercer Ángel reveló aspectos de la historia del movimiento carismático al que pertenece Amy Coney Barrett -aunque ella utiliza más el apellido de su esposo, Jesse M. Barrett:

"Aparentemente, todo comenzó a fines de los años '60 en South Bend, Indiana, sede de la católica Universidad de Notre Dame -de la que también egresó Amy Coney Barrett-.

Un grupo de estudiantes y profesores experimentaron "una renovación del entusiasmo y fervor cristianos, junto con dones carismáticos como hablar en lenguas y sanidad física".

Sus miembros más devotos hicieron un compromiso de por vida con el grupo, conocido como pacto.

La Renovación Carismática Católica es una "Corriente de Gracia" dentro de la Iglesia Católica, que incorpora aspectos de la práctica del Movimiento Católico y Carismático, y está influenciada por algunas de las enseñanzas del protestantismo, la ortodoxia oriental y el pentecostalismo, con énfasis en tener una relación personal con Jesús y expresar los dones del Espíritu Santo.

En 1966, el movimiento logró un impulso a partir de la experiencia del estudiante graduado Ralph Kiefer y el profesor de historia William Storey, ambos de Duquesne University, en Pittsburgh.

Si bien hubo mucha resistencia en el catolicismo tradicional, el papa Paulo VI les concedió cobertura al movimiento carismático que había tomado impulso en 1967, y que tenía sede en Bruselas, Bélgica.

Los católicos carismáticos se vinculan con los Servicios de Renovación Carismática Católica Internacional, hoy día con sede en Roma (Italia).

Poco después, Kevin Ranaghan y Paul DeCelles formalizaron su participación en el movimiento Renovación Carismática Católica y en 1971 fundaron People of Praise.

El lugar del inicio de la comunidad -que ellos abrieron a creyentes cristianos de otras denominaciones- fue South Bend, Indiana, y desde entonces se ha convertido en una comunidad de alrededor de unos 2.000 miembros en 22 localidades de USA, Canadá y el Caribe."

La historia familiar

El NYT cuenta la historia de la familia de la jueza Barret en People of Praise. El día antes de su cumpleaños número 17, Michael Coney, regresó a su casa de un trabajo de verano y descubrió que su madre había muerto. Devastado, se volvió hacia su fe católica. Estudió para ser sacerdote jesuita, pero luego ingresó a la Facultad de Derecho y se casó con una profesora de Francés de secundaria, Linda Vath. Cuando nació su primer hijo en 1972, la llamaron Amy Vivian, su segundo nombre en honor a su madre.

Un nuevo movimiento espiritual se estaba extendiendo por la iglesia católica en Nueva Orleans en ese momento, dirigido por un sacerdote jesuita que era el capellán de la Universidad de Loyola, donde el Sr. Coney estaba estudiando derecho. 

El reverendo Harold Cohen predicaba un bautismo en el Espíritu Santo, parte de un creciente movimiento global de prácticas carismáticas de adoración cristiana. 

Coney, un abogado de Shell Oil, describió más tarde haber tenido un despertar espiritual en un seminario carismático, y fue ordenado diácono en la Iglesia Católica. Cuando Amy se casó años después, el padre Cohen realizó la ceremonia.

Buscando imitar a la comunidad unida de los 12 Apóstoles, el Sr. Coney y su esposa, que tuvieron 6 niñas y 1 niño, se unieron a People of Praise, con sede en South Bend, y fueron una fuerza fundamental para el grupo en Nueva Orleans.

El grupo se convirtió en un principio organizador de sus vidas. Las familias prometieron compartir íntimamente sus vidas, desde lo espiritual hasta lo financiero, y a menudo compraban casas cerca unas de otras.
 
Varias familias de People of Praise fueron los vecinos de los Coney. Y Michael fue elegido para 2 mandatos de 6 años en la junta nacional de directores de la organización.

Old Metairie, su suburbio de Nueva Orleans significativamente blanco y de tendencia republicana, es una mezcla de casas modestas y señoriales, con la casa de 2 pisos de los Coneys envuelta en un revestimiento de color topo en el extremo superior.

Críticas

Volviendo a la web Tercer Angel cita a la crítica más prominente de People of Praise:

"Coral Anika Theill, ex miembro de People of Praise, ha sido muy crítica con el grupo, llamándolo "secta" y diciendo en una entrevista que la comunidad espera que las mujeres sean completamente obedientes a los hombres y que los pensadores independientes son "humillados, interrogados, avergonzados y rechazado".

"Muchas de nosotras sufrimos el síndrome de Estocolmo y muchas de las mujeres tomaban antidepresivos y tranquilizantes", dijo Theill, quien escribió una publicación en un blog titulada "Viví el cuento de la criada".

Ella afirmó que llamaría a todos los senadores estadounidenses para que se opusieran a Barrett en caso de que se convirtiera en la nominada de Trump.

Cuando un periodista de Reuters le preguntó sobre las acusaciones de Theill, el portavoz de People of Praise, Connolly, dijo que el grupo seguía las enseñanzas cristianas de que "los hombres y las mujeres comparten una igualdad fundamental como portadores de la imagen de Dios".

“Valoramos el pensamiento independiente”, dijo Connolly.

Thomas Csordas, un estudioso de religión comparada en la Universidad de California, San Diego, dijo que People of Praise era "muy conservador" pero que no lo consideraría una secta, y agregó que algunas de las comunidades cristianas carismáticas que ha investigado eran más autoritarias que Gente de Alabanza.

En la cultura popular, la palabra "secta" o "culto" puede connotar lavado de cerebro y autoritarismo, dijo.

“Cuando me encontré por primera vez con el libro de Atwood, francamente me sorprendió la similitud de la terminología con la que prevalecía en algunas de las 'comunidades del pacto' carismáticas católicas que había estado estudiando”, escribió Csordas en un artículo de 1996 llamado 'A Handmaid's Tale' haciendo referencia específicamente a People of Praise.

“Mi posición ante la prensa fue que People of Praise se describe mejor no como una secta, sino como una 'comunidad intencional' basada en la religión”, explicó Csordas en un correo electrónico."