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Mucho mexicano en el nuevo poder narco de Colombia

Un miembro de la Fiscalía explicó qué está sucediendo: "Se están matando, eso está muy complicado, mucho mexicano en la zona que controla el negocio de la droga”.

Nariño, el área en disputa, zona de gran actividad ilícita.

Los semisumergibles del colombiano 'Cachano', una herramienta poderosa al servicio de los cárteles mexicanos.

José Albeiro Arrigui Jiménez, alias Contador, ex aliado de las FARC ahora de Sinaloa, detenido.

Hasta que en febrero 2020 cayó preso, José Albeiro Arrigui Jiménez, 'alias Contador', era un narcotraficante que comandaba un ejército de más de 300 hombres con financiación de los carteles mexicanos, a los que aseguraba un tránsito seguro de cocaína hacia Centroamérica, explicó la revista Semana, de Bogotá.

Contador operó en el Pacífico colombiano por una década, impulsado por su vínculo con la columna Daniel Aldana, de las Farc. Lo detuvieron con 29 años pero llevaba ya 10 años activo en la zona. 

Más adelante en el tiempo estableció conexiones con narcos mexicanos, que le ayudaron a expandir su territorio.

Cuando las Farc iniciaron su repliegue, Contador trabajó para crear nuevas organizaciones militares.

Los nuevos soldados

Por ejemplo, 'alias Guacho', a quien ayudó a crear la estructura FARCdisidente 'frente Oliver Sinisterra'. 

Con Guacho cercaron a la naciente Guerrillas Unidas del Pacífico, comandada por 'alias David', y se quedaron con el control de la zona oriental de Tumaco, que tiene límites marítimos con Ecuador. Las Guerrilla Unidas del Pacífico comenzaron a reportarle.

Luego combatieron contra quienes intentaron afincarse en la zona, el ELN y una estructura criminal conocida como FOU. Los combates estallaron en varios puntos. 

En diciembre de 2018 hubo una reunión para buscar una paz. Guacho fue asesinado 4 días después.

Guacho llamó la atención de las autoridades luego de secuestrar y asesinar a 3 miembros del equipo periodístico del diario El Comercio, de Ecuador, en la frontera. Murió en su ley.

Contador tuvo que asumir la conducción de la Oliver Sinisterra, y luchar por el control contra 'alias el Gringo' en la disputa por el control territorial de la línea de distribución de la zona que alberga el 20% de las 169.000 hectáreas de coca en Colombia.

Los mexicanos

En el inicio de 2019, Contador pactó con emisarios mexicanos y nació la organización los Contadores, un ejército de 300 hombres con armamento de última generación: M16, AK-47, morteros, granadas y minas antipersonal. 

Todo indica que él estuvo en México en 2017, se contactó con el cártel de Sinaloa y en 2018 trabó alianza con un exmiembro del grupo narcoparamilitar de los Rastrojos: Mario Cabezas, alias Mario Lata, quien también perteneció a las Farc y quedó en libertad en abril de 2018. 

Para demostrar su ambición asesinaron campesinos, desterraron a quienes no querían ceder sus cultivos de coca, se adueñaron de la explotación ilegal de oro utilizando muy onerosas máquinas retroexcavadoras, enfrentaron a la FOU y al frente Occidental Alfonso Cano, integrado por ex Oliver Sinisterra.

Los Contadores impusieron el terror.

José Albeiro Arrigui Jiménez suprimió cualquier oportunidad de diálogo. 

El presidente colombiano Iván Duque lo describió como un “ser despiadado, responsable de varias muertes de líderes sociales y desplazamiento masivo en el Pacífico colombiano”. 

No hay militares en esas zonas. La economía gira en torno a la ilegalidad. En un pueblo que no sobrepasa los 35.000 habitantes hay 25 estaciones de expendio de combustible. No hay casi vehiculos pero en una semana consumen csi 1 millón de litros de combustible. ¿Qué sucede? Se utiliza en la elaboración de la cocaína.

La actividad de los mexicanos también es visible en el caso de 'alias Cachano', quien trabajó para Juan Carlos Rivera Ruiz, 'alias 06', principal lugarteniente en de los hermanos Calle Serna, los capos del cartel del norte del Valle, más conocidos como los Comba. 

También trabajó para Javier García Rojas, alias Maracuyá, un presunto narcotraficante que, hasta 2018, parecía imperceptible para las autoridades, pero que integró La Oficina, la temida estructura de Pablo Escobar en Medellín.

Al igual que Maracuyá, Cachano usa la región Pacífica para enviar los alijos de droga a Honduras y Panamá por medio de lanchas de alta velocidad, sumergibles y semisumergibles en puertos ilegales en Acandí (Chocó). Maracuyá, en cambio, lo hacía a través de pistas clandestinas en Cartago (Valle), pero con destino a México. Es el hombre de la logística.

Cachano, dicen investigadores que le siguen los pasos, tiene tanto poder en Nariño y en el negocio de la cocaína que es quien se sienta a negociar con los emisarios de los carteles de la droga mexicanos que se mueven a través de la frontera colomboecuatoriana.

Detenido

Volviendo a 'alias Contador', lo sorprendió una avanzada de la policía judicial Dijín (Dirección de Investigación Criminal e Interpol, de la Policía Nacional de Colombia) en la madrugada del 21/02/2020, lejos de su lugar de operación. Había cometido un error creyendo que podía darse esos lujos.

Dijín le seguía el rastro. Él iba a una reunión con emisarios de carteles mexicanos intentando articular una fuerza que desplazara de la región al ELN (Ejército de Liberación Nacional), y otras estructuras criminales.

Contador no opuso resistencia, ni dejó que su guardia intentara reaccionar. Hoy él es extraditable, aunque controla todo desde la cárcel.

Pero los Contadores siguen activos.

Controlan zonas importantes de cultivos ilícitos, grandes cocinas en medio de la selva, fábricas de semisumergibles con los que sacan la droga hacia Centroamérica, vías fluviales y terrestres.

El Estado colombiano ha enviado a la Fuerza de Tarea Conjunta Hércules. Veremos qué consigue.

Una fuente de Fiscalía explicó que los emisarios de los cárteles mexicanos no ingresan por las terminales aéreas colombianas sino que hacen escala en Ecuador y entran vía terrestre por Nariño. 

“De esta manera intentan hacerse imperceptibles. Años atrás entraban por el Dorado y de inmediato se prendían las alarmas. Así era más fácil seguirles la pista y determinar con quiénes estaban haciendo negocios”, señaló la fuente del ente investigador al diario El Espectador.

Con un poder tan atomizado en el negocio del narcotráfico y más el bajo perfil que tienen muchos narcotraficantes para las autoridades es más difícil mantener la seguridad del departamento. Entre los grupos que delinquen en la zona están las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc) o Clan del Golfo, E-30 Franco Benavides, Los Nuevos Delincuentes, La Gente del Nuevo Orden, Los de Sabalo, La Empresa y una facción del EPL. que aparece esporádicamente.