icon

Quemaron el altar profanado y reponen uno nuevo pero hay escándalo

El arzobispo católico apostólico romano Gregory Aymond, de Nueva Orleans (Louisiana, USA), ordenó la quema del altar de la capilla de los Santos Pedro y Pablo, en Pearl River, donde el sacerdote Travis Clark, de 37 años, fue sorprendido y arrestado teniendo sexo en el altar con la actriz de cine porno Mindy Dixon, de 41 años, y Melissa Cheng de 23 años. El domingo 11/10 será bendecido el nuevo altar, luego del escándalo.

El arzobispo Gregory Aymond visitando al papa Francisco. Días complicados en Nueva Orléans.

Los detalles del arresto por obscenidad surgieron de informes policiales que indicaron que el sacerdote Travis Clark fue detenio porque un transeúnte se detuvo sorprendido de que estuvieran encendidas las luces de la capilla en la noche, y se acercó a una de las ventanas, desde donde filmó lo que ocurría adentro. Sin embargo, al parecer, el protagonista también estaba filmándose.

Los documentos policiales dicen que el transeúnte dijo que el sacerdote estaba en el altar, "semidesnudo" pero no totalmente desnudo porque tenía una parte de su atuendo sacerdotal, acompañado de dos mujeres que llevaban puestos corsés y manipulaban juguetes sexuales.

Según el testigo, había iluminación escénica y cámaras en trípodes. En definitiva, estaban filmando un porno. 

Según el testigo, las mujeres lucían como si fuesen 'dominatrices' (en la jerga del porno).

Una dominatrix (del latín dominatrix, ‘soberana’ o ‘señora’; plural 'dominatrices'), es una mujer que adopta el papel dominante en prácticas sexuales de 'bondage', disciplina, dominación y sumisión o sadomasoquismo, que suelen abreviarse como BDSM. 

La persona filmó con su video lo que veía y reportó a la policía de Pearl River, que vio las imágenes y arrestó al grupo bajo sospecha de tener relaciones sexuales en un lugar públicamente visible, según documentos policiales.

Pearl River es un pueblo que en el Censo 2010 tenpia 2.506 habitantes.

Melissa Cheng y la actriz porno Mindy Dixon, también fueron arrestadas.

Clark, quien era sacerdote de la capilla desde 2019, ya no estaba en la iglesia cuando llegó la policía, que ordenó a las mujeres que abrieran las puertas. Ella dijeron que estaban en la iglesia en calidad de invitadas de Clark, participando en un "juego de roles". 

Más tarde, Clark regresó a la iglesia y confirmó a la policía el relato de las mujeres. Fueron confiscados juguetes sexuales y equipos de filmación.

El arresto fue por tener relaciones sexuales en un lugar público. Clark pagó una fianza de US$ 25.000 y las mujeres US$ 7.500 cada una, para quedar en libertad. Sin embargo, al resultar sexo consensuado entre las partes, no provocará mayores dificultades a ninguno.

Según los documentos judiciales, Mindy Dixon había anunciado previamente en las redes sociales que se dirigía a Nueva Orleans para "profanar la casa de Dios".

La policía dijo que "se produjeron actos obscenos en el altar, que es claramente visible desde la calle". 

La Arquidiócesis de Nueva Orleans había informado a principios de octubre acerca de un arresto de Clark pero no explicó el motivo. 

Ahora el problema es el de la jerarquía eclesiástica.

El arzobispo Gregory Aymond, de Nueva Orleans, ordenó la remoción y la quema del altar de la capilla en Pearl River. 

“Su comportamiento obsceno fue deplorable. Su profanación del altar en la iglesia fue demoníaca. Estoy enfurecido por sus acciones ”, dijo Aymond en un video. 

“Cuando los detalles quedaron claros, hicimos quitar el altar y quemarlo. Mañana (11/10) consagraré un nuevo altar ".

En la arquidiócesis de Nueva Orleans ha ocurrido otro escándalo, previamente. 

Otro sacerdote, Pat Wattingy, fue suspendido del ministerio y denunciado a las autoridades seculares después de confesar que había abusado sexualmente de un niño en el pasado. 

Wattingy, de 53 años, está acusado de "preparar" a un estudiante en la escuela secundaria Papa Juan Pablo II, donde se desempeñó como capellán hasta su renuncia hace varias semanas.

El arzobispo dijo que el hombre fue retirado de la escuela después de transgredir, en forma reiterada, una política que prohíbe a los sacerdotes intercambiar mensajes de texto con estudiantes.

Contrariamente a lo que afirman los abogados de la familia, los intercambios no fueron de naturaleza sexual. 

Sin embargo, una evaluación durante 1 mes que siguió a la suspensión resultó en que Wattingy admitiera el abuso sexual, dijo Aymond.

Clark iba a ser el reemplazo de Wattingy como capellán de la escuela.

“Mucha gente siente ira, traición y decepción, y yo siento lo mismo, al igual que mis hermanos sacerdotes”, dijo Aymond, y agregó que las acciones de los ex sacerdotes deshonrados fueron “inaceptables, pecaminosos y no se pueden tolerar”. 

Ninguno de los dos volverá a servir en el ministerio católico, prometió.