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Más de un cuarto del Pantanal ya fue arrasado por los incendios

Fauna, flora y comunidades cercanas a la selva son testigos y víctimas del mayor incendio de los que se tiene registro. El 2020 ya superó todos los récords en la llanura aluvial más grande del mundo que comparten Bolivia, Brasil y Paraguay.

El Pantanal es la llanura aluvial más grande del mundo y se encarga de limpiar un cuarto de las emisiones de dióxido de carbono globales. Es hábitat de cientos de especies únicas como el jaguar, cuya supervivencia ya estaba amenazada antes de los incendios.

De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, ya se consumieron por el fuego 33 mil kilómetros cuadrados del humedal más grande del mundo, solo en lo que va del 2020. Esto significa el 26,5% del total de superficie.


La lamentable cifra es abismalmente mayor que la del 2019, con casi 21 mil kilómetros cuadrados incendiados. En plena pandemia también se observa la peor catástrofe desde que el gobierno brasileño comenzó a medir el problema en el 2002.


El pasado septiembre fue el periodo más crítico debido a que se registraron 14 mil focos ígneos, es decir, un 120% más del mismo recorte temporal del año pasado. 


La sequía, la deforestación, el aumento de la temperatura global y la intervención humana están generando desastres en América Latina. Aunque no se ha confirmado, se estima que los fuegos en Brasil fueron iniciados por productores ganaderos en campos lindantes a la selva para "limpiar" la tierra y que vuelva a crecer la hierba que alimenta los animales.


Además, la tala continuada de árboles genera un suelo de condiciones altamente combustibles. 


Por otro lado, el Pantanal es el responsable de absorber la cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono de la Tierra. Y este año no solo redujo su capacidad sino que emitió grandes proporciones a través de columnas de humo constantes y de inmensas magnitudes.


La fauna y flora peligra, y también las comunidades que viven en y de la selva, ya que hace meses respiran aire altamente contaminado.


Hasta la fecha el Estado más afectado es Mato Grosso, al sureste de Brasil, con 2.16 millones de hectáreas quemadas.