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El Vaticano invirtio dinero de los pobres en Hertz que fue a la quiebra

Dato necesario para entender esta noticia: Hertz Global Holdings, la empresa matriz de The Hertz Corporation, tenía ingresos de US$ 9.800 millones, activos de US$ 24.600 millones y 38.000 empleados. El 22/05/2020, ingresó a cesación de pagos y se acogió a la Ley de Quiebras informando la fuerte caída en los ingresos y las reservas futuras causadas por la pandemia de covid-19. 

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El Vaticano invirtió algunas donaciones para los pobres y necesitados en derivados a favor de la solvencia crediticia de Hertz, la empresa de alquiler de autos estadounidense que incumplió sus deudas a principios de 200, según documentos a los que accedió el diario Financial Times.

La investigación de Miles Johnson y Robert Smith, recordó que en 2018, el papa Francisco afirmó que, en en el mundo, los 'credit default swaps' (CDS, un indicador de riesgo tal como el riesgo-país. También es una herramienta para protegerse de un posible default privado), “alentaron el crecimiento de una financiación de azar y de apostar por el fracaso de otros, lo cual es inaceptable desde el punto de vista ético”. Esos instrumentos, dijo, eran "una bomba de tiempo".

Las CDS o permutas de incumplimiento crediticio son productos negociados Over The Counter (OTC), es decir que no son objeto de negociación en un mercado oficial organizado. Son contratos hechos a la medida entre las 2 partes contratantes. 

No existe una regulación sobre estas operaciones en casi ningún país. Y funcionan como un seguro.

Pero 3 años antes, en 2015, resulta que parte de una cartera del Vaticano de 528 millones de euros "derivada de donaciones" compró notas estructuradas que contenían CDS como parte de una apuesta de que Hertz pagaría y no incumpliría sus deudas cuando vencieran en abril de 2020, según muestran los documentos. 

Pero Hertz se declaró en quiebra en mayo 2020, lo que le dio al Vaticano un escaso recupero de su inversión, que se realizó bajo la supervisión del cardenal Giovanni Angelo Becciu, quien acaba de ser despojado de sus derechos como cardenal por el Papa en septiembre en un hecho que el cardenal Becciu describió como una acusación de “apropiación indebida”.

El dinero se invirtió en nombre de la Secretaría de Estado del Vaticano, la oficina de administración central de la ciudad pontifica, cuando el cardenal Becciu era el N°2 al mando, período que cubre los años 2011 a 2018. 

La Secretaría de Estado tiene la responsabilidad de administrar las donaciones hechas a la Iglesia por católicos de todo el mundo.

Financial Times: "No parece haber evidencia de que el propio Papa Francisco estuviera al tanto de la inversión en las notas vinculadas a CDS, que se registraron directamente a través de una cuenta de la Secretaría en Suiza y fueron realizadas por un consultor externo en su nombre."

Operaciones de CDS similares han resultado desastrosas para varios fondos de cobertura en una ola de quiebras corporativas estadounidenses en lo que va de 2020.

CQS, el fondo de cobertura con sede en Londres dirigido por el multimillonario Michael Hintze, sufrió una caída del 50% en el valor de su fondo más importante, después de que los incumplimientos, tal como el de Hertz, generaron grandes pérdidas en derivados de alto riesgo.

Otras inversiones realizadas por los gerentes de la Secretaría de Estado vaticano en los días del cardenal Becciu incluyen la financiación de la película 'Rocketman', de 2019, una biografía del músico gay británico Elton John, según documentos del fondo vistos por el FT.

La Secretaría también compró múltiples propiedades residenciales de lujo en el barrio londinense Knightsbridge, y las titulizaciones (una operatoria hipotecaria que consiste en la emisión de un bono contra la propiedad adquirida) incluyen facturas adeudadas por el estado italiano a hospitales controlados por el Vaticano. 

A fines de septiembre 2020, Francisco le pidió al cardenal Becciu que renunciara, relevándolo de su puesto como el hombre a cargo de supervisar la canonización de los santos católicos, consecuencia de las acusaciones sobre el mal manejo del dinero del Vaticano. 

El cardenal no ha sido acusado de ningún delito por el Vaticano. Él insistió en que no ha cometido ningún delito y se comprometió a limpiar su nombre.  

La gestión de los activos del Vaticano mantenidos en cuentas bancarias suizas durante el mandato del cardenal Becciu ha sido objeto de un creciente escrutinio después de que la policía del Vaticano allanara en 2919 las oficinas de la Secretaría para incautar documentos vinculados a un acuerdo de propiedad en Londres.

La inversión de la Secretaría de Estado en el edificio de Londres conocido como 60 Sloane Avenue se realizó a través de un fondo en Luxemburgo en 2014 en un acuerdo autorizado personalmente por el cardenal Becciu. En junio, el servicio estatal de noticias del Vaticano informó que los fiscales del Vaticano creen que la inversión causó "enormes pérdidas".