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Historia conocida: Abogada prestigiosa para defender a una posible criminal

Bobbi Sternheim presentó documentos en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York para señalar que "por la presente me presento como abogada de la acusada Ghislaine Maxwell" en su caso de tráfico sexual. Ella es la primera, y aún única, mujer en obtener el Premio a la Excelencia en la Profesión del Colegio de Abogados de Nueva York. El bufete de abogados Sternheim, Fasulo Braverman & Di Maggio, la calificó como una "líder reconocida en la barra (N. de la R.: así se le llama a la comunidad judicial) de defensa criminal local y nacional para litigar casos difíciles y complejos".

Bobbi Sternheim es tan experimentada como respetada, ha tenido una larga carrera representando a los acusados ​​en numerosos casos judiciales federales e internacionales de alto perfil. Según el sitio web de su firma, la abogada con sede en Nueva York se especializa en "litigar casos difíciles y complejos".

Ghislaine Maxwell enfrenta un horizonte de 35 años de prisión, ¿cuántos menos podrá conseguir su defensa?

"Bobbi (Sternheim) ha demandado al crimen organizado internacional y conspiraciones de extorsión, delitos de terrorismo internacional, fraude de telemercadeo internacional, asesinato capital y transporte interestatal de medios pornográficos", señala su curriculum-viate, diciendo que también "tiene la autorización de alto secreto / SCI".

Sin embargo, su caso más destacado sigue siendo el del simpatizante y colaborador de Osama bin Laden, Khaled al-Fawwaz, en 2015 por los atentados de 1998 contra las embajadas de USA en Kenia y Tanzania, en los que murieron 224 personas.

El entonces fiscal estadounidense Preet Bharara dijo que al-Fawwaz "jugó un papel fundamental para Al Qaeda en su conspiración asesina contra USA".

Sternheim se dijo "decepcionada" cuando su cliente, vocero de Osama bin Laden en Londres, fue condenado por 4 cargos de conspiración y sentenciado a cadena perpetua.

Sternheim también ha representado a otros terroristas, incluido Minh Quang Pham, quien admitió participar de un complot para volar el aeropuerto de Heathrow, en Londres.

Minh Quang Pham, líder de la filial de Al Qaeda en Yemen, fue sentenciado a 40 años de prisión por un juez de Manhattan en 2016 por brindar apoyo material a terroristas después de, según informes, trabajar como propagandista de Al Qaeda.

“Su conocimiento de la ley, ética de trabajo profesional y defensa en nombre de sus clientes les permite destacar entre otros abogados en el campo”, según la web Super Lawyers acerca de Sternheim.

Dato: Sternheim no es la única abogada de alto perfil de Maxwell en el equipo para sacarla de prisión, acusada de conspirar con Jeffrey Epstein.

Ella está acusada de: 

** Conspiración y seducción de menores para viajar y participar en actos sexuales ilegales; 
** Seducción de un menor para viajar y participar en actos sexuales ilegales; 
** Conspiración para transportar menores a participar en actos sexuales delictivos; 
** Transporte de un menor para participar en actos sexuales delictivos; 
** y 2 cargos de perjurio.

Podrían ser 35 años de prisión.

Sternheim es tan experimentada como respetada, ha tenido una larga carrera representando a los acusados ​​en numerosos casos judiciales federales e internacionales de alto perfil. Según el sitio web de su firma, la abogada con sede en Nueva York se especializa en "litigar casos difíciles y complejos".

Ha representado a acusados ​​en casos que abarcan todo el espectro de presuntos delitos internacionales, incluidas conspiraciones de extorsión, terrorismo internacional, asesinato capital y transporte interestatal de medios pornográficos.

Un relato

Hay un testimonio reciente que escandalizó a muchos.

Según el relato, Samantha tenía 21 años cuando fue reclutada por una compañera de su escuela de diseño en Manhattan para hacerle un masaje a Epstein a cambio de dinero. "Aparentemente, él estaba interesado en que le hicieran un trabajo de diseño en su casa y también quería que chicas guapas le dieran un masaje", recordó. 

Ella avolvió a masajear al multimillonario en 3 o 4 ocasiones más a finales de 1993 y principios de 1994. 

Samantha afirmó que durante cada sesión, Epstein se masturbaba y le pagaba hasta US$ 400 por el servicio. El problema es que Samantha no puede explicar por qué aceptaba ese comportamiento.

En una de sus últimas visitas, conoció a Ghislaine Maxwell, quién le dijo a Samantha que "era demasiado mayor y él prefería el cabello rubio", y le ofreció reclutar a otras chicas.

"Ella simplemente se acercaba a ellas y les preguntaba si estaban interesados ​​en modelar", contó Samantha. "Y luego decía algo como: 'Tengo un hombre muy rico para el que trabajé, que tiene una gran influencia en el mundo de la moda y puede ayudarte en tu carrera' […]. Me sentí muy incómoda con eso".

Pero Samantha ayudó a que otra estudiante de su escuela accediera a hacer un masaje a Epstein. 

"Ella tenía 19 años, pero le dije que dijera que tenía 16. Fue a reunirse con ellos, pero no hablé con ella después, así que no supe cómo le fue", señaló.

Sin embargo, su engaño fue descubierto y recibió una llamada para ir a casa de Epstein. Cuando Samantha ingresó, se encontró con Maxwell, enfurecida. Le quitó la vestimenta, le ató los brazos, la amordazó y la violó con un juguete sexual. Luego ingresó Epstein para participar. "Recuerdo que me dio US$ 300 y me dijo: 'No pienses en ir a las autoridades, porque no estarás viva para ver tu día en la corte' o algo así", afirmó la mujer. 

Samatha aseguró que quiere ver a Maxwell "sufrir" y no morir en prisión como el multimillonario. "Creo que Epstein se escapó con demasiada facilidad matándose", señaló. "Hubiera preferido verlo sufrir. Y ella tiene que sufrir como nos hizo sufrir a todas".