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Golpe de Estado civil por fraude electoral

El 1er, ministro de Kirguistán, Kubatbek Boronov, renunció en medio de los disturbios postelectorales, según declaró el nuevo jefe del Parlamento del país, Miktibek Abdildáev. El opositor Sadir Zhapárov, liberado de una cárcel, donde cumplía condena de 11 años y 6 meses, sustituirá a Boronov en el cargo. Zhapárov fue liberado y promovido por los partidos opositores que habían perdido el comicio.

Kubatbek Boronov, hace 24 horas estaba en prisión cumpliendo una condena de 11 años y 6 meses, pero hoy es el 1er. ministro de Kirguistán.

El 03/10 Kirguistán celebró unas elecciones legislativas al término de las cuales, de acuerdo con los resultados preliminares, los partidos progubernamentales Birimdik (Unidad) y Mekenim Kirguistán (Kirguistán Entrañable) obtuvieron la mayoría de los escaños en el Parlamento. 

Miles de kirguisos, seguidores de los partidos que no superaron el umbral electoral del 7%, denunciaron numerosas irregularidades en la votación y exigieron la repetición de los comicios. Las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Había muchas esperanzas de que la votación pudiera traer un cambio en el país. Pero ninguno de los partidos de la oposición alcanzó el umbral del 7% requerido para ingresar al parlamento.

En la noche del 05/10 al 06/10, los manifestantes ocuparon varias oficinas públicas, incluidas las sedes del Parlamento, el gobierno y el ayuntamiento de Biskek. 

También lograron que el Comité de Seguridad Nacional excarcelara a varios políticos presos. 

El presidente de Kirguistán, Sooronbái Jeenbekov, dijo que había dado la orden de no disparar contra los manifestantes para evitar el derramamiento de la sangre.

La autoridad electoral de Kirguistán anuló los resultados de las parlamentarias.

Entonces, Boronov y Dastan Jumabekov, el presidente del parlamento del país, presentaron renuncias en una reunión de legisladores.

"En una reunión extraordinaria del Parlamento, se tomó la decisión de nombrar a Sadir Zhapárov como jefe del Gobierno", comunicó el servicio de prensa del Parlamento del país.

Luego de que la Comisión Electoral Central anulara los resultados de las elecciones parlamentarias, en respuesta a acusaciones de manipulación de votos, también renunciaron  los gobernadores de las regiones de Naryn, Talas e Issyk-Kul han dimitido, y los alcaldes de Bishkek y Osh.

Golpe de Estado

En una sesión de emergencia, el parlamento nombró a Sadyr Zhaparov, fundador del partido de oposición Mekenchil, que había perdido las elecciones, como primer ministro interino.

Zhaparov había sido liberado de la prisión por manifestantes. Él cumplía una sentencia de 11 años y 6 meses por tomar como rehén a un funcionario del gobierno en 2013.

Si bien el presidente Sooronbay Jeenbekov era un aliado de Boronov, hizo una aparición pidiendo calma e intentando negociar con el nuevo gabinete.

Pero la mayoría cree que sus días en el poder están contados.

Miles de personas acudieron a la plaza de Ala-Too para protestar contra el fraude electoral. Los disturbios que siguieron hicieron que los servicios de seguridad respondieran con gases lacrimógenos, balas de goma y bombas de estruendo contra los manifestantes, matando a un joven de 19 años e hiriendo a 590.

Manifestantes irrumpieron en la Casa Blanca, que alberga las oficinas del Presidente y el parlamento del país.

Un grupo de 13 partidos de oposición formaron un Consejo de Coordinación que ha asumido temporalmente la responsabilidad de encontrar una salida al estancamiento actual.

Por lo tanto, quienes perdieron los comicios ahora gobiernan el país.

País complicado
 
En los últimos 15 años, Kirguistán enfrentó 2 revoluciones, en 2005 y 2010, contra los políticos corruptos y el fraude electoral.

La revolución de 2010 incluyó enfrentamientos étnicos contra los uzbecos, mayoría en el sur del país, y murieron más de 400 personas mientras muchos miles fueron desplazados.

La división regional entre el norte y el sur ha sido durante mucho tiempo una división significativa en la sociedad kirguís.

La nueva Constitución redactada después de los sucesos de 2010 debía lograr una democracia parlamentaria.

Pero en 2020, la visión de un Kirguistán democrático, en una región fuertemente autoritaria, parece descabellada.

Las elecciones del domingo 04/10 incluyeron denuncias de compra de votos y una gran movilización de recursos administrativos a favor de los 3 principales partidos gobernantes, especialmente Mekenim Kirguistán, financiado por los empresarios y ex subjefe de aduanas Raimbek Matraimov.

“Mucha gente sintió que los 2 partidos gobernantes ganaron de una manera manipulada”, dijo a Al Jazeera, Christopher Schwartz, un periodista de Bishkek.

“Mucha gente está frustrada y decepcionada. Pero hay mucha menos violencia que en la revolución anterior hace 10 años, pero ciertamente nadie sabe a dónde va”, él agregó.

Lo que viene

Bruce Pannier, corresponsal de Radio Free Europe / Radio Liberty, financiada por USA, le dijo a Al Jazeera que en la elección del domingo, a diferencia de otras votaciones, varios partidos de oposición presentaron candidatos jóvenes, que han vivido la mayor parte de sus vidas en la nación independiente, luego de la caída del gobierno soviético.

“Así que había expectativas de que las cosas pudieran moverse en una dirección diferente. Muchos partidos de oposición tenían figuras bastante carismáticas”, dijo Pannier.

“Lo que sucedió fue el peor escenario para los partidos de oposición. Deberían haber obtenido al menos algunos escaños, pero el hecho de que solo 4 de los 16 partidos ingresaron al Parlamento demostró que nada estaba mejorando y que el país podría haber dado algunos pasos atrás”, explicó.

Aruuke Uran Kyzy, un experto kirguís, dijo a Al Jazeera que los 5 millones de som (US$ 63.000) necesarios para participar en las elecciones eran demasiado altos para los partidos que no tienen millonarios en sus listas. Una curiosidad esto de que para presentar candidatos hay que pagar al Fisco.

"El presidente Jeenbekov prometió crear condiciones iguales para todas las partes y no seguir los errores de los 2 presidentes derrocados de Kirguistán. Sin embargo, continuó repitiendo todos los errores de sus predecesores. La situación política en este momento es borrosa. No sabemos quién gobierna el país” explicó.

Según Schwartz, las protestas hasta ahora han trascendido la tradicional división norte / sur, una situación sin precedentes en los 29 años de historia del país.

“La salvación para el país estará sin duda en unas elecciones generales libres y justas genuinas. Si eso no puede suceder, no está claro qué sucede después de esto", dijo Schwartz.