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"Especulación y oportunismo": bióloga del CONICET denuncia un emprendimiento agrícola en el Delta

A mediados del mes pasado en las Islas Lechiguanas de Entre Ríos aparecieron maquinarias agrícolas, en una zona afectada afectada por los incendios días atrás.

Natalia Morandeira es bióloga, investigadora del CONICET e investigadora del Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de San Martín. Se dedica a investigar las islas del Delta del Paraná hace 10 años, principalmente la zona de las Islas de las Lechiguanas, pertenecientes al departamento de Gualeguay (Entre Ríos) frente a la ciudad de Ramallo (Buenos Aires). 

El 15 de septiembre pasado un guía de pesca, cuya identidad prefiere resguardar, le facilitó fotografías que evidenciaban la presencia de maquinaria agrícola y de fumigación en una región previamente incendiada.

"Este endicamiento tiene unas 4 mil hectáreas y fue construido en 2013. Sin embargo esa construcción fue destinada a ganadería, nunca había sido destinada a agricultura".

Un endicamiento es un terraplén de varios metros de altura que se construye para llegar a determinadas zonas no accesibles y para rodear partes de islas, de modo que no se inunden. También se los conoce como polders.

De acuerdo a los datos satelitales, la misma zona en la que hoy hay maquinaria agrícola y "mosquitos" fumigadores trabajando, fue incendiada meses atrás. "Después de las quemas llegó la maquinaria para realizar presuntamente un emprendimiento agrícola, de acuerdo al tipo de maquinaria que se ve. Posiblemente se trate de cultivo de granos de verano, como por ejemplo soja". 

Morandeira explicó que "la agricultura intensiva con uso de agroquímicos está prohibida por ley en Entre Ríos en las islas del Delta que son territorios fiscales arrendados". En este caso se debe realizar una investigación para saber si "se trata de un cambio en el tipo de uso del suelo que pasaría de un uso ganadero a uno agrícola, y aprovecharía las quemas y la sequía del próximo verano". 

Además, otro delito en cuestión sería la violación de la Ley Nacional 25.688 del Régimen de Gestión de Aguas sancionada en 2002, que regula la preservación de la calidad de las aguas y prohíbe el vertido de tóxicos. 


Los daños y la ley que se espera

La investigadora afirma que estos hechos se pueden tomar como un caso testigo del cambio del tipo de uso del suelo. Este cambio sería impedido por el proyecto de modificaciones de la Ley de Manejo del Fuego, que los prohibiría hasta por 60 años.

"Todos conocemos los daños que genera el uso de agroquímicos, sobre todo en estos sistemas de humedales de gran extensión. Los tóxicos en estos terrenos se filtran fácilmente a los arroyos y ríos. También hay población isleña cercana, mucha biota y biodiversidad. Aún desconocemos los efectos pero suponemos que son de gran magnitud para la salud". 

Respecto a la denuncia del emprendimiento agrícola en Lechiguanas, la bióloga asegura que "hay que realizar un estudio de impacto ambiental para saber si se puede realizar. Sobre todo se debe evitar que prime la especulación y el oportunismo por sobre los bienes comunes, la preservación de la biodiversidad y el bienestar de la sociedad". 

Por los hechos, Morandeira realizó la denuncia correspondiente a la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos. "También acompañé una denuncia de la ONG rosarina El Paraná no se toca ante la Defensoría del Pueblo. Asimismo notifiqué ante el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para su tratamiento en el PIECAS, que se reúne esta semana y sería importante que le den tratamiento al tema".