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Sorprende Bergoglio con su condicionalidad de la propiedad privada

El día después de la difusión de la nueva encíclica papal, Francisco recibió a directivos y personal del Instituto “Cassa Depositi e Prestiti” (Caja de depósitos y préstamos) de Italia. En el Aula Paulo VI, los invitó a pensar en "el declive de ciertas formas de producción, que necesitan una renovación o una transformación radical. (...) los cambios que se han producido en la forma en que se compran y venden los bienes, con el riesgo de concentrar el comercio y la comercialización en manos de unas pocas realidades de dimensión mundial. (...)" y también en la Doctrina Social de la Iglesia que, según él "no se opone por principio a la perspectiva de la ganancia, sino que se opone a la ganancia a cualquier costo, a la ganancia que olvida al hombre, lo hace esclavo”. El rescate de la Doctrina Social como eje de «Fratelli tutti», puede explicar algo más:

En las 70 páginas de su nueva encíclica, el papa Francisco desestima la llamada 'teoría económica del goteo' o derrame, afirma: «El mercado por sí solo no puede resolver todos los problemas, por mucho que se nos pida que creamos en este dogma de la fe neoliberal», y ratificó su visión de una sociedad más comunitaria: «La tradición cristiana nunca ha reconocido el derecho a la propiedad privada como absoluto o inviolable y ha enfatizado el propósito social de todas las formas de propiedad privada».

Sociólogo egresado de Trento, Carlo Petrini fue uno de los promotores del Gambero Rosso, suplemento mensual del periódico comunista Il Manifesto. 

Desde 1977 escribe en revistas italianas especializadas sobre temas gastronómicos.

Él es el fundador del movimiento Slow Food (comida lenta), que se contrapone a la estandarización del gusto en la gastronomía, y promueve la difusión de una nueva filosofía que combina placer y conocimientos. 

Consecuencia de sus varios diálogos personales con el Papa, Petrini fue entrevistado por Domenico Agasso Jr., de Vatican Insider, el suplemento de La Stampa, acerca de «Fratelli tutti», la nueva encíclica de Jorge Bergoglio, papa Francisco:

-¿Cómo define esta encíclica?

-Un gran documento social radical, con posiciones definidas sobre cuestiones y problemas decisivos para la humanidad.

-¿Cuáles son ellos?

-La aceptación de lo diferente y lo distante, el multilateralismo, la necesidad de instituciones que tengan una relación multifacética con la realidad, atentas a lo global y lo local. Y luego, el distanciamiento de los populismos, que en realidad no están al servicio de los pueblos. Al contrario, amenazan a las democracias.

-¿Cuál es el concepto más valiente expresado por el Papa?

-Reafirmando que la propiedad privada está al servicio de las personas y no al revés, y viene después del destino universal de los bienes de la tierra.

-¿Y cuál es el pasaje que más te sorprendió?

-El del 'milagro de la bondad' que crea una sana convivencia».

-¿A qué lo conecta?

-A la política de hoy. Mientras volvemos del último duelo entre Donald Trump y Joe Biden, todo insultos y acusaciones, escuchar a un líder mundial que pide aplicar la bondad como modelo relacional es casi revolucionario. Y providencial.

-Hablando de política, ¿cuáles son los mensajes más importantes?

-La Encíclica reclama la necesidad de una buena política. Y el camino indicado por Francisco es el diálogo, basado en el respeto a las ideas de los demás. Además, el Pontífice también sugiere el método de trabajo.

-¿Descríbalo?

-Es el del Colegio de los Jesuitas: seguir adelante con las urgencias y al mismo tiempo, cuando sea posible, dejar que los tiempos de solución sean lentos, pero para avanzar. Las emergencias y las reflexiones a largo plazo deben afrontarse escuchando y compartiendo, nunca de forma unilateral. Todas las partes deben leer la encíclica: Bergoglio es el líder más lúcido, confiable, creíble y esclarecedor del escenario internacional. Y también el más realista.

-El Papa pide reformar la ONU: ¿qué opinas?

-En Naciones Unidas todavía hay países privilegiados que tienen derecho de veto: ¿por qué tienen derechos que otros no tienen? El Pontífice reivindica la labor del multilateralismo, con atención a la diversidad y la solidaridad. Invita a la ONU a un verdadero ejercicio planetario de la democracia.