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Los mercenarios sirios de Turquía cambian el enfoque de la guerra en el Cáucaso

La decisión del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, de coprotagonizar acciones en diversos escenarios y en forma simultanea (Libia, Siria, Azerbaiyán), provoca inquietud en varias capitales. La sospecha de que utiliza la contratación, como mercenarios, de combatientes yihadistas, resulta altamente controversial.  

Rusia fue a Siria a derrotar a los rebeldes en muchos casos yihadistas pero la contratación que hace Turquía de sobrevivientes para el combate en el Cáucaso, inquieta a Moscú que, hasta entonces, parecía no querer involucrarse en el conflicto pese a tener un compromiso histórico con Armenia.

Desde que el diario británico The Guardian informó que un grupo de combatientes sirios de la provincia de Idlib, el bastión rebelde donde el gobierno de Recep Tayyip Erdogan tiene una influencia considerable, fueron reclutados para trabajar para una empresa de seguridad privada turca que opera en favor del ejército azerí, el conflicto que alienta Turquía en el Cáucaso, tuvo un enfoque diferente.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ya en desacuerdo con Erdoğan en varios asuntos regionales, dijo que los informes de inteligencia habían establecido que 300 combatientes de "grupos yihadistas" en Siria habían pasado por Turquía camino a Azerbaiyán, que entonces "se ha cruzado una línea roja", y exigió una explicación.

Khalid

En diciembre 2019, The Guardian informó por primera vez que Turquía estaba reclutando combatientes sirios para trasladar a Libia. Sin sospecharlo, el diario estaba informando sobre un estándar que estaba elaborando el gobierno de Ankara.

Entre 10.000 y 16.000 sirios de grupos contrarios al presidente Bashar al Assad, enrolados en el autodenominado Ejército Nacional Sirio (SNA) respaldado por Turquía, iniciaron entonces un sistema de despliegues cortos con rotación en los campos de batalla del desierto africano.

Luego, varios hombres en el último bastión del SNA, en la provincia de Idlib, afirmaron que sus comandantes los conectaban con reclutadores de empresas de seguridad turcas para las instalaciones de petróleo y gas en Azerbaiyán durante diferentes períodos que iban de semanas a meses.

La oferta fue de 10.000 liras turcas (un equivalente a US$ 1.300) al mes, una enorme suma de dinero para los sirios atrapados por una década de guerra y pobreza.

The Guardian consiguió el testimonio de un combatiente al que llamaron Khalid, que trabajó como guardia personal del comandante sirio a cargo de las tropas.

El supuesto Khalid le dijo a The Guardian que se inscribió el 18/09/2020 y estaba destinado en un puesto en la línea de contacto bombardeada por el ejército de Armenia.

El joven de 23 años, de la ciudad de Idlib, dijo que el 23/09/2020 viajó como parte de un contingente de 1.000 hombres sirios de las divisiones Sultan Murad, Suleiman Shah y Al Hamza, que pasaron por el cruce fronterizo de Hawar Kilis, Turquía, hacia una base militar en Gaziantep.

Al día siguiente volaron a Estambul y luego a Azerbaiyán en aviones militares turcos. Los datos del sitio web Flight Radar, que rastrea los movimientos de las aeronaves, así como las imágenes y coordenadas geolocalizadas enviadas a The Guardian, confirmaron el relato.

Los sirios enviados a Nagorno-Karabaj llevan los uniformes azules que son un estándar para los guardias fronterizos azerbaiyanos.

Al principio dudaba en venir aquí porque no tenía idea de este país y no hablo el idioma. Sabía que había escaramuzas entre los 2 países, pero no sabía que venía a la guerra. Pensé que era solo un trabajo de guardia”, dijo Khalid.

"Vine aquí para ganar dinero y tener una vida mejor en Siria, donde las condiciones de vida son miserables. Considero que esto es un trabajo, nada más", agregó, 

Turquía

Existe el temor de que los enfrentamientos en el Cáucaso, con mano de obra siria, se conviertan en una guerra total de múltiples frentes que podría rozar a las potencias regionales Turquía y Rusia.

Turquía es el defensor de Azerbaiyán, mientras que Rusia tiene una base militar en Armenia y un pacto de defensa.

Los observadores se han preguntado por qué las fuerzas militares altamente capacitadas y bien armadas de Bakú necesitarían la ayuda de mercenarios sirios. 

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, expresaron una "seria preocupación" por los informes de contratación de combatientes sirios y su traslado al conflicto en el Cáucaso, según un comunicado del Kremlin.

"Ambas partes expresaron su seria preocupación por la información recibida sobre la participación en acciones militares de militantes de grupos armados ilegales de Oriente Medio", dijo el comunicado tras una llamada telefónica entre los 2 líderes.

Muhammad y Mahmoud

2 hermanos que viven en Azaz (Siria), a quienes se llamó Muhammad y Mahmoud, dijeron a The Guardian que fueron convocados a un campamento militar en Afrin el 13/09/2020, donde un comandante de la división Sultan Murad, les dijo que había trabajo disponible para proteger los puestos de observación y las instalaciones de petróleo y gas en Azerbaiyán con contratos de 3 o 6 meses a entre 7.000 y 10.000 liras turcas por mes, mucho más de lo que podrían ganar en casa.

El comandante no dio detalles sobre el trabajo. Los hombres tampoco tenían en claro el nombre de la empresa de seguridad turca o quién pagaría sus salarios.

Nuestro líder nos dijo que no peleáremos, solo ayudásemos a proteger algunas áreas”, dijo Muhammad. “Lo consideramos una gran oportunidad para ganar dinero”.

En Siria no hay trabajos disponibles”, agregó su hermano. “Solía ​​trabajar como sastre en Alepo, pero desde que nos desplazaron a Azaz [después de que Alepo cayó en 2016], he intentado muchas veces practicar mi oficio, pero mi familia y yo no podemos ganar lo suficiente”.

Combatiendo en Siria ellos no ganan más de 550 liras turcas al mes.

Turquía ha participado del conflicto en Siria desde el comienzo de la guerra civil, inclusive cuando el grupo original Ejército Sirio Libre se debilitó y se dividió por luchas internas y el crecimiento de fundamentalistas islámicos.

Turquía también utiliza a algunos combatientes rebeldes en las fuerzas que combaten a los kurdos.

Ankara ha encontrado en los rebeldes sirios una cantera para contratar a miles de mercenarios que utiliza en los conflictos en los que participa. En Libia, así fue como ayudó al gobierno de Trípoli a detener al rebelde Khalifa Haftar.

Omar

The Guardian también habló con quien llamó Omar, otro joven de la ciudad de Idlib, convocado a Afrin el 22/09/2020, junto con otros 150 hombres.

Se les informó que se preparasen para un traslado aunque ese mismo día se les informó que el despliegue se había retrasado hasta nuevo aviso. 

En su testimonio, él dijo que había preguntado por el número de un contratista después de enterarse del posible despliegue, y entonces se registró en el entendimiento de que le pagarían US$ 1.200 en su 1er. mes de contrato.

Cuando nos empezaron a ofrecer trabajo en Libia, la gente tenía miedo de ir pero ahora somos miles los que estamos dispuestos a ir o a Libia o Azerbaiyán. No hay nada para nosotros en Idlib", explicó.

Al igual que sucedió con quienes fueron a Azerbaiyán, algunos hombres que marcharon a Libia han dicho que también les dijeron que serían empleados como guardias, pero que se vieron atrapados en la primera línea de combates. Muchos también han informado que los comandantes se embolsaron hasta el 20% de sus salarios.

Elizabeth Tsurkov, miembro del Centro de Política Global, con sede en Washington DC, dijo: “La comunidad internacional considera que la vida de los sirios es prescindible, y Siria sirve como escenario para ajustar cuentas geoestratégicas y promover los intereses de los países que intervienen en el país a expensas de los sirios."

Él agregó: "Los sirios resistieron y todavía resisten esta lógica, pero la ruina económica derivada de la guerra y la reciente depreciación de la moneda siria significa que la mayoría de los sirios ahora están luchando por alimentarse. Ante pocas opciones, muchos ahora están dispuestos a venderse al mejor postor".

Varias fuentes del SNA, así como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, dicen que un primer lote de 500 combatientes sirios de las divisiones Sultan Murad y Al Hamza se instaló en Azerbaiyán, a las órdenes de 2 comandantes: Fahim Eissa, líder de Sultan Murad; y Saif Abu Bakir, de Al Hamza. 

The Guardian dijo que no pudo confirmar los informes.

Tanto el gobierno armenio como los medios rusos han alegado que hasta 4.000 hombres sirios ya están presentes en Nagorno-Karabaj, afirmaciones que Bakú ha negado como “tonterías”.