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Increíble: una flor puede limpiar la radiación y los metales tóxicos

Esta planta silvestre tiene la capacidad de germinar en tierra altamente contaminada y absorber la contaminación al crecer y florecer.

En los alrededores de Chernóbil se plantaron miles de girasoles luego del accidente nuclear de 1986. En Japón también se implementó tras las explosiones en la planta nuclear Fukushima Daiichi.

Luego de los desastres nucleares de Fukushima y Chernobyl, para remediar los daños se tomó la medida de plantar campos enteros con estas flores para que absorban la radiación. Luego se cosecharon y eliminaron de manera segura.


Se trata del girasol, una especie originaria del centro y norte del continente americano. Comúnmente se la siembra para obtener el aceite o para la producción de alimentos para ganado.

Pero los últimos años ha crecido su notoriedad como aliada contra la contaminación debido a la capacidad de sus fitorremediadores, que le permiten limpiar los metales tóxicos del suelo. 

Además, los beneficios se acentúan gracias al gran tamaño de las flores que genera las condiciones para tomar proporciones considerables de metales de la tierra. Incluso las semillas de la planta tienen la capacidad de germinar en terrenos altamente contaminados. 

Actualmente se estudia qué clase de girasol y qué genoma particular es el más efectivo para cumplir esta función.