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Resulta que el Vaticano tiene más inmuebles de lujo en Londres

Documentos que incluyen correos electrónicos y cuentas financieras vistos por Financial Times muestran que el cardenal Giovanni Angelo Becciu, a quien el Papa Francisco obligó a renunciar la semana pasada, invirtió fondos del Vaticano en una cartera de pisos subvaluados en Cadogan Square, Knightsbridge y sus alrededores, una de las zonas residenciales más onerosas en Londres.

El cardenal Angelo Becciu fue el N°2 de la Secretaría Vaticana entre 2011 y 2018, un rol que lo convirtió en el N°3 más influyente después del Papa. Él dijo que el Papa le había pedido que renunciara y prometió defenderse de todas las acusaciones de mala administración de los fondos del Vaticano: “Acepté su solicitud de hacerme a un lado. Pero soy inocente y lo demostraré”.

Durante años Alberto Perlasca fue el poderoso jefe de la oficina administrativa de la Sección 1ra. de la Secretaría de Estado vaticana, donde se gestiona una tesorería de casi 700 millones de euros de inmuebles y liquidez, incluidos los flujos de los Peniques de San Pedro, las ofrendas destinadas a la caridad, explicó Vatican Insider, del diario La Stampa. 

El 04/08/2019 su cargo fue trasladado al Tribunal de la Signatura Apostólica aunque él aún no estaba involucrado en ninguna investigación. 

Berlasca afirma desconocer todo sobre la renuncia de Giovanni Angelo Becciu, pero según Vatican Insider él habría confesado su papel en las inversiones imprudentes que han complicado la contabilidad de la ciudad pontificia. 

Becciu irá a juicio, durante el cual tendrá que explicar -junto a otros 6 funcionarios de la Secretaría de Estado, entre ellos Perlasca- la operación financiera "imprudente" que se desarrolló en los años en los que fue N°3 vaticno, responsable del uso del "efectivo" de la Secretaría de Estado administrada por Perlasca. Además de malversación de fondos, no faltan quienes quieren acusarlo de complicidad y complicidad.

El problema ahora lo expone Financial Times que reveló que en Londres, al edificio de Sloane Avenue, habría que agregarles otros activos inmobiliarios, toda propiedad horizontal de lujo en Cadogan Square en Knightsbridge. 

Financial Times destaca que las inversiones "no constituirían delito alguno pero arrojan más luz sobre las actividades financieras de la Secretaría de Estado". 

Confidencial

Los magistrados del Vaticano están investigando una inversión en Londres, de 350 millones de euros en un gran edificio en Chelsea llamado 60 Sloane Avenue.

El Vaticano sostiene que el acuerdo de Sloane Avenue le causó grandes pérdidas. Un empresario con sede en Londres, Gianluigi Torzi, fue acusado y arrestado por las autoridades vaticanas de “extorsión, malversación, fraude agravado y autolavado” por los pagos que le hicieron por su papel de intermediario en la compra. El italiano, que fue puesto en libertad, niega haber actuado mal.

Los nuevos documentos, que no sugieren ningún delito, muestran que el cardenal Becciu supervisó un desarrollo que implicó la compra de 3 departamentos en 7-9 Cadogan Square por un total de £ 19,25 millones y gastar £ 1,25 millón en redecoración y reformas, incluyendo £ 39.000 en chimeneas, £ 52.000 en pisos y £ 7.000 en papel tapiz.

La Secretaría también compró 25 Cadogan Square, así como departamentos ubicados en 28-29 Hans Place y 130 Pavilion Road, por £ 95,75 millones que se financió en parte con hipotecas del ahora desaparecido banco suizo BSI y Rothschild, según los detalles de los acuerdos vistos por FT.

El programa fue gestionado por una empresa británica llamada Sloane and Cadogan, con el objetivo de vender con utilidades los departamentos reformados. Las propiedades fueron compradas por la Secretaría de Estado a través de 4 empresas constituidas en el paraíso fiscal británico Jersey: Charybdis, Princeps, Civitas y Valerina.

Valeur

En 2017, 3 años después de la inversión inicial, 2 funcionarios del Vaticano que dependían del cardenal Becciu, Alberto Perlasca y Fabrizio Tirabassi, informaron a Sloane y Cadogan que una compañía de inversión con sede en Suiza, llamada Valeur, recibiría parte del negocio, de acuerdo con la correspondencia vista por el FT.

Tanto Perlasca como Tirabassi han sido suspendidos por las autoridades del Vaticano, en la inversión por 60 Sloane Avenue. Pero esto no es Cadogan Square.

En marzo de 2017, según la documentación aportada al FT, los ejecutivos de Sloane y Cadogan se quejaron ante los 2 funcionarios del Vaticano ahora suspendidos de que Valeur tenía “poca o ninguna experiencia en el exigente mercado inmobiliario superprime del Reino Unido... Por lo tanto, no está claro cómo podrían avanzar y agregar valor a las inversiones del fondo ".

Los ejecutivos de Sloane y Cadogan finalmente rechazaron la solicitud de Perlasca y Tirabassi de insertar a Valeur en el proyecto. 

Valeur dijo al FT que sus ejecutivos nunca se habían reunido con el cardenal Becciu, y que tenían "un número limitado de contactos estrictamente en relación con asuntos técnicos" con Perlasca cuando la Secretaría solicitó que se le nombrara "asesor de inversiones".

Valeur dijo que no estaba sujeto a ninguna investigación por parte del Vaticano o cualquier otra autoridad legal, no había recibido ninguna solicitud de información y no había sido acusado de ningún delito.