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Covid-19 destroza al joyero de lujo Tiffany

Un desempeño "catastrófico" desde el brote del coronavirus ha dejado a Tiffany con perspectivas "pésimas" para el futuro, según LVMH, que hasta hace poco quería comprar al joyero de lujo estadounidense por US$ 16.600 millones. El juicio será en Delaware (USA), y los papeles fueron presentados en la noche del lunes 28/09.

Rey del diamante, las perlas y piedras preciosas, Desde 1940 las tiendas insignia de Tiffany están localizadas en la esquina de la 5ta. Avenida y en la Calle 57 en Manhattan, Nueva York (vecinas a la Torre Trump). El antiguo Edificio Tiffany and Company en la Calle 38 se encuentra en el Registro Nacional de Lugares Históricos.

Roger Farah, quien fue el N°2 de Ralph Lauren durante más de una década, en su rol de presidente de Tiffany, pactó con Bernard Arnault, el líder de LVMH, una venta por casi US$ 17.000 millones, para consolidar un imperio que abarca la ropa de Louis Vuitton, el champán Moët Hennessy y el perfume Givenchy. 

Pero, a medida que la pandemia se afianzaba, Arnault intentó renegociar, lo que culminó con LVMH diciendo que el gobierno francés le había pedido que pospusiera la transacción para ayudar a París en una disputa comercial con Washington DC. Farah se presentó en los tribunales para obligar a Arnault: “Tenemos un contrato muy negociado. Nuestra expectativa es que cumplan su palabra y el contrato”, el dijo al Financial Times.

LVMH Moët Hennessy se formó en 1987 tras la fusión de la casa de modas Louis Vuitton y la bodega Moët Hennessy (formada en 1971 tras fusionarse la productora de champán Moët & Chandon y la casa productora de cognac Hennessy). Hoy es es un conglomerado multinacional francés dueño de 76 marcas de renombre alrededor del mundo, controlado desde 2010 por Groupe Arnault, holding de Bernard Arnault y su familia. 

Tiffany & Co. es una joyería y orfebrería fundada por Charles Lewis Tiffany y Teddy Young en Nueva York en 1837 como Stationery and Fancy Goods Emporium («Emporio de Papelería y Artículos de Lujo») y operó como Tiffany, Young and Ellis en el Bajo Manhattan hasta 1853 cuando devino en Tiffany & Co. al tomar el control Charles Tiffany.

En una presentación judicial de 97 páginas en el estado de Delaware (USA), LVMH argumentó que las decisiones de Tiffany de recortar inversiones de capital y marketing, asumir deudas adicionales y pagar dividendos en efectivo a pesar de la pandemia significaban que era un negocio diferente al que la empresa francesa había acordado comprar.

Tiffany ha insistido en que actuó para defender el interés de los accionistas. "Los engañosos argumentos de LVMH son otro intento flagrante de evadir su obligación contractual de pagar el precio acordado por Tiffany", dijo Roger Farah, presidente de la junta de Tiffany.

LVMH controla marcas como Louis Vuitton, Christian Dior y Bulgari, y había acordado comprar Tiffany pero han terminado en un juicio acelerado para principios de enero 2021, aunque ambas empresas podrían buscar una solución negociada antes de esa fecha. 

LVMH afirmó acerca de Tiffany que "su desempeño ha sido catastrófico y sus perspectivas siguen siendo pésimas" después de registrar una pérdida de US$ 45 millones en el 1er. semestre 2020.

“El desempeño de Tiffany seguirá siendo pobre. . . [y sus] proyecciones para el 4to. trimestre de 2020 son dudosas dado el impacto continuo y sustancial de la pandemia, que continúa obstaculizando las ventas de Tiffany y no muestra signos de disminuir”, agregó LVMH.

El enfoque del grupo francés es que la gerencia de Tiffany intenta forzar el acuerdo porque sus altos ejecutivos quieren sus 'bonus' de la transacción: el director ejecutivo de Tiffany, Alessandro Bogliolo, se embolsaría alrededor de US$ 44 millones, y "su paracaídas dorado es equivalente a las pérdidas de Tiffany en la primera mitad de 2020".

Los tribunales de Delaware solo una vez han permitido que un comprador se aleje de un acuerdo de fusión acordado, y se han mostrado muy escépticos con los argumentos de "efectos materiales adversos" en los que los pretendientes afirman que eventos externos les permiten descartar un acuerdo. 

Por ese motivo, LVMH también argumenta que la gerencia de Tiffany incumplió sus obligaciones sobre la gestión del negocio entre la firma y el cierre del acuerdo. 

Y la 'bala de plata' consiste en que Tiffany no incluyó una pandemia en una lista de catástrofes o eventos específicamente mencionados como riesgos que LVMH tendría que asumir.

Las crisis de salud pública o pandemias no estaban previstos y por eso se invoca la situación excepcional.

LVMH ha estado maniobrando tras bambalinas durante meses para presionar a Tiffany para que acepte un precio más bajo después de que Arnault se convenciera de que el precio de US$ 135 por acción acordado en noviembre 2019 enía poco sentido dada la perspectiva oscura del lujo después de la pandemia.

Tiffany se ha negado a considerar un recorte de precios, diciendo que el grupo francés debe respetar los términos originales.