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Europa busca diferenciar las empresas con Covid de las que ya venían enfermas

Europa, en medio de la recesión más profunda de la historia moderna, disminuye significativamente el número de quiebras en el continente debido a los subsidios estatales y una flexibilizacíon de las normas de insolvencia que hace que las empresas se puedan mantener a flote..

Pero ahora, con un nuevo confinamiento en vista en la eurozona, los gobiernos se preguntan si lo que deben hacer es mantener esos subsidios y arriesgarse a generar una gran cantidad de empresas denominadas "zombies", que son caracterizadas por una enorme deuda y un futuro casi nulo.

La eurozona busca diferenciar a las empresas que están recibiendo ayuda estatal. Busca saber cuáles son las que realmente están mal económicamente por el Covid-19 de las que ya eran inviables antes de la pandemia.

Por ahora, parece un riesgo que creen que vale la pena tomar.

En Alemania, la mayor economía de Europa, hubo una caída del 6,2% interanual en las solicitudes de insolvencia en el 1er semestre, luego que el gobierno renunciara temporalmente a la obligación de presentar una solicitud. Ahora el país germánico tiene un plan para dar a las empresas una mayor libertad de acción.

Los críticos locales dicen que la caída de las insolvencias en la primera mitad es una prueba en sí misma de que el Estado ha hecho más que suficiente y ahora corre el riesgo de impedir lo que los liberales económicos aclaman como "destrucción creativa", el término popularizado en los años 40 por el economista austriaco Joseph Schumpeter para describir las empresas inviables que se retiran para dar paso a las nuevas empresas más dinámicas.

La cuestión está en poder distinguir a las empresas zombies -que tendrían problemas de igual manera, por más que la pandemia no exista- de las que realmente son empresas viables que simplemente sufren problemas temporales.

La Oficina Federal de Estadísticas de Alemania confirma que la baja en las insolvencias se vio directamente facilitada por las medidas gubernamentales, entre ellas la de permitir que las empresas retrasaran la presentación de la solicitud de quiebra hasta finales de septiembre, que ahora extendieron hasta fin de año...

Ahora hay un nuevo proyecto que entraría en vigencia a principios del 2021, que lo que busca es ampliar el plazo para que las empresas presenten la solicitud de insolvencia a seis semanas en lugar de tres. Eso también les da la chance de rescindir contratos onerosos.

"Se da a la empresa un amplio margen de maniobra para elaborar el plan de reestructuración, organizar las negociaciones y llevar a cabo la votación del plan de reestructuración", dijo el Ministerio de Justicia sobre las propuestas en una declaración escrita enviada a Reuters.

Esto ha hecho asustar al Instituto de Auditores Públicos del IDW, que pide al gobierno que presione a las empresas en dificultades para que se reestructuren antes, en lugar de hacerlo en el momento en el que se enfrenten a una amenaza real de insolvencia.