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Con barbijo es más probable ser asintomático

La ciencia ha corroborado la efectividad de la medida de prevención. Aunque para obtener todos los beneficios es clave que la mascarilla tape boca, mentón y nariz. 

Algunos países reglamentaron multas si un ciudadano se resiste al uso de mascarillas, como Francia, Nueva Zelanda, Alemania, Irlanda y Grecia. En otros sitios depende de los gobiernos municipales y provinciales como el caso argentino.

Luego de todo tipo de especulaciones desde el inicio de la pandemia, día a día queda en evidencia la efectividad del barbijo o tapaboca para prevenir contagios.


Sin embargo esa no es toda su funcionalidad, sino que además se descubrió que el uso de esta medida de prevención aumenta las probabilidades de ser asintomático. 

¿Por qué?

Porque el grado de infección de COVID-19 depende de el nivel de exposición que tuvo la persona a las microgotas portadoras del virus.

A esto se lo denomina inóculo viral, es decir que cuando une persona está más expuesta al coronavirus más fácil es que su sistema inmune no pueda defender el cuerpo en su totalidad. 

Pero al estar cubiertos por la barrera de la mascarilla las probabilidades de ser asintomático o de cursar una enfermedad leve son mayores. 

Así lo comprobaron los países con poblaciones más acostumbras al uso de estos elementos, ya que allí se observaron tasas más bajas de mortalidad y de infección severa. 

No obstante, para gozar de todos sus beneficios, las mascarillas deben tapar la boca, mentón y nariz. Y deben utilizarse tanto en lugares cerrados como abiertos.