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El Rey del Chip nace en Taiwan, crece en Tailandia, estudia en Oregon y triunfa en California

Jen-Hsu Huang cofundó el fabricante de chips gráficos Nvidia en 1993 y es su CEO y presidente desde entonces. Hoy Huang posee el 3,6% de Nvidia, que salió a bolsa en 1999. Pero le permite controlar las decisiones de la compañía. Nacido en Taiwán, su familia se mudó a Tailandia cuando él era niño, pero luego lo enviaron a él y a su hermano a USA cuando Tailandia entró en crisis política. Huang convirtió a Nvidia en un superfortachón de los chips de juegos de computadora y ahora ingresa al mercado de microprocesadores para centros de datos y automóviles autónomos.

Jen-Hsu Huang luciendo su infaltable campera negra de cuero, presenta uno de los productos de Nvidia.

Cuando logró que Nvidia llegara al Nasdaq, Jen-Hsu Huang se tatuó el logo de su empresa.

Jen-Hsu Huang nació en Tainan, Taiwán, el 17/02/ 1963 pero luego de pasar por Tailandia terminóen USA donde se graduó de ingeniero eléctrico en la Universidad Estatal de Oregón, se mudó a California para obtener una maestría en la Universidad de Stanford, y él es el cofundador y N°1 de la empresa especializada en el desarrollo de unidades de procesamiento gráfico Nvidia. 

Antes, él pasó por LSI Logic y Advanced Micro Devices (AMD) hasta que en 1993 Huang cofundó NVIDIA en Silicon Valley, cumpliendo con todas las normas y tradiciones de los emprendedores en alta tecnología, aunque manteniendo un muy bajo perfil respecto al resto.

Sin embargo, él ya juega en las ligas mayores con la compra de Arm Holding, pagando US$ 40.000 millones. No se trata de que él haya provocado una reacción negativa de clientes de Arm Holding, que vendió Softbank, que dicen que compiten con Nvidia sino que funcionarios de varios gobiernos se preguntan hacia dónde va Huang.

El presidente Donald Trump bloqueó, tiempo atrás, la oferta de US$ 120.000 millones de Broadcom Limited, una sociedad anónima organizada bajo las leyes de Singapur, por Qualcomm, ya que esto representaría "un riesgo para la seguridad nacional de los Estados Unidos".

Más recientemente, según The Wall Street Journal, Qualcomm presiona al Gobierno estadounidense para que les permitiese vender chips Snapdragon a Huawei. Según la información del WSJ, Qualcomm perdería hasta US$ 8.000 millones al año si se le impide reanudar sus negocios con Huawei.

Acelerando

Volviendo a Nvidia, Huang quiere convertir a la empresa de chips en la dominante en la era de la inteligencia artificial.

El mercado le cree y, por ese motivo, la cotización en Bolsa de Nvidia saltó 10 veces en el precio de sus acciones en 4 años: sus microprocesadores se han convertido en los motores para entrenar las redes neuronales que se encuentran en el corazón de gran parte de la inteligencia artificial.

El procesamiento de video intensivo en datos y las simulaciones necesarias para crear mundos de juegos imaginarios resultaron requerir el mismo tipo de recursos informáticos requeridos para la computación científica.

En julio, Nvidia superó a Intel y es la empresa de chips más valiosa del mundo. Las acciones de Huang en la empresa tienen una cotización de US$ 11.600 millones.

Nvidia evolucionó de fabricante de tarjetas gráficas para PC, un mercado con muchos competidores, a creador de procesadores gráficos llamados GPU. 

En 2007, Nvidia creó el software para programar GPU para tareas informáticas de uso más general. El movimiento de Huang para ampliar su uso fue descartado en el mundo de los chips en ese momento, pero resurgió con el auge de la IA.

La venganza

Hace 2 años, el estallido de la burbuja de las criptomonedas golpeó fuertemente a Nvidia, ya que cesó totalmente la demanda de computadoras para "minería" de criptomonedas, que tienen mucha demanda de los productos de Nvidia. 

Fue ese el momento en que Softbank vendió sus acciones en Nvidia y le asestó un duro golpe. Se habló de mala situación financiera de Nvidia, de que no había funcionado el negocio de las RTX 20 Series y hasta hubo acusaciones de maquillaje de cuentas: un analista de capitales del Royal Bank of Canadá acusó a Nvidia de distribuir los ingresos logrados en el mercados de las criptomonedas entre varias divisiones de la compañía, entre ellas, la división de gráficas gaming, y se suponía que así no quedaban para distribuir entre accionistas.

Fueron días duros. Nvidia perdió la mitad de valoración en Bolsa.

Huang no hizo caso, mantuvo la visión de la empresa y fue recompensado con una rápida recuperación. 

Lanzó Nvidia Turing cuando casi no había juegos para tecnología tan avanzada de gráfica. Pero los desarrolladores descubrieron que así tenían una oportunidad de mejorar sus programaciones y lo demandaron, sin que la competencia tuviera un producto competidor.

Ahora, la misma SoftBank, propietaria de Arm, acordó cederle el control de esta empresa y tomar acciones de Nvidia como parte del pago, o sea que, de alguna manera, SoftBank compra acciones de Nvidia a un precio mucho mayor al que lo vendió.

Huang se siente confiado y al Financial Times le dijo sobre lo de Arm: "Dentro de 5 años, vamos a mirar hacia atrás como uno de los acuerdos de este siglo".