icon

Etiquetado de alimentos: un estudio revela que reduce la mortalidad

Reino Unido, Francia, Bélgica y recientemente México sancionaron leyes que obligan a las industrias a informar en los envases los ingredientes que contienen los productos. 

Existen varios modelos de etiquetado de alimentos, como los centrados en nutrientes, los que se enfocan en cantidades, los sistemas de semáforos o el sistema de advertencia. En Argentina buscan aplicar este último, ya que indica claramente la presencia de nutrientes críticos.

El sistema NutriScore puntúa al producto en uno de los 5 niveles y es el que se utiliza en Francia y Bélgica.

La información con los ingredientes de los productos suele estar al reverso de los envases en una letra diminuta. Muy pocas veces los consumidores acceden a leerla e incluso muy pocas veces se presenta toda la información necesaria para decidir libremente.

En un contexto global con graves estadísticas de obesidad, sobrepeso y diabetes, se ha vuelto un imperativo el conocimiento confiable sobre los alimentos. Por eso, diferentes países alrededor del mundo regularon las etiquetas frontales en los últimos años. 

En Argentina los bloques oficialistas y opositores acordaron como objetivo crear una ley para fin de este año.

Mientras tanto, en Europa un estudio observacional realizado en 10 países y coordinado por la Universidad de la Sorbona (París), demostró una vez más la importancia de contar con una ley de esta índole.  

Particularmente se estudió el sistema NutriScore que puntúa el producto en uno de los 5 niveles, de menor calidad nutricional (rojo) a mayor (verde). 

En síntesis, de los más de 500 mil individuos encuestados, quienes consumían más productos marcados en rojo tenían mayores probabilidades de mortalidad por: cáncer, enfermedades del sistema sanguíneo, respiratorio y digestivo.