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La pandemia plástica: cómo la "prevención" actual es una bomba de tiempo

Al mismo tiempo que el uso de mascarillas, guantes y alcohol en gel se predican como hábitos preventivos del coronavirus, se convierten en una amenaza para los siglos venideros del medio ambiente.

Las mascarillas plásticas tardarán 450 años en descomponerse y mientras tanto contaminarán mares, animales y a la salud humana.

Organizaciones globales como Opératione Mer Propre ya comenzaron a trabajar para limpiar las aguas.

El fundador de la organización OceansAsia muestra algunos de los desechos más encontrados desde el inicio de la pandemia. (Foto: La Tercera)

Según la ONU 13 millones de toneladas de plásticos terminan en los océanos cada año. Pero el 2020 no es uno más, sino que la pandemia sucumbió los modos de vida alrededor del mundo y evidenció los peores comportamientos humanos hacia la naturaleza. 

Cuando el confinamiento estricto paralizó las industrias, el planeta tuvo un respiro. Pero al correr los meses se volvieron a generar la mismas emisiones que años previos, sin generar ningún cambio sustancial en los promedios. 

Otro de los mayores impactos medioambientales de la COVID-19, es el uso descartable del plástico. Mascarillas, guantes, botellas de alcohol en gel, envases de productos de limpieza y cientos de formatos más del polipropileno terminan desechados en mares, océanos y suelos.

Las mascarillas, por ejemplo, demorarán 450 años en degradarse. Las botellas, 500. La organización WWF Italia demostró que si sólo el 1% de los barbijos son desechados de manera incorrecta, hay 10 millones de ellas contaminando el ambiente. Es decir que si cada una pesa 4 gramos, se estarían liberando 40 mil kilos de plástico. 

No obstante y peor aún, el Word Economic Forum estima que el 75% de los barbijos terminarán en vertederos y océanos. 

Esto no sólo deviene en basura en sí, sino que el polipropileno se degrada con el tiempo y se convierte en microplásticos que comen los animales marinos por confundirlos con comida. Además, vuelven a las personas al consumir pescado. 

En este contexto se recuerda que no es necesario utilizar mascarillas descartables ya que las reutilizables son perfectamente aptas. Deben higienizarse luego de un uso y son las más amigables con el medioambiente. 

En el caso de una persona infectada, los materiales que utilizó deben ser desechados incluso si son reciclables.